Cd. de México (SEMlac/El Sol de México).- En el 216 aniversario de la Independencia de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto con los titulares de la Defensa Nacional y la Marina, reafirmaron la soberanía nacional y rechazaron cualquier dominio extranjero.
Previo al inicio del Desfile Cívico Militar en la Ciudad de México, el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de Defensa, y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, establecieron una postura institucional centrada en la defensa irrestricta de la soberanía nacional y el respeto a la no intervención.
Desde el Zócalo capitalino, la también Comandanta Suprema y los mandos de las Fuerzas Armadas coincidieron en que el destino y las decisiones del país corresponden exclusivamente al pueblo mexicano.
“El 16 de septiembre, Día de la Independencia, es la memoria viva de México. Significa siempre mantener la frente en alto y gritar a los cuatro vientos que México no será nunca colonia ni protectorado de nadie”, afirmó la jefa del Ejecutivo federal luego de recordar las intervenciones extranjeras e intentos de reconquista a lo largo de la historia de México.México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende
El general Ricardo Trevilla también remarcó que el proceso de independencia no fue un simple recorrido, sino la lucha de un pueblo guiado por el coraje de alcanzar la libertad y hacer realidad “el ideal de una nación soberana”, dijo.
Asimismo, defendió a la República frente a presiones o imposiciones externas y recuperó el histórico pensamiento del general Vicente Riva Palacio: México es grande porque es republicano. México es libre porque merece serlo. México es la tumba de las tiranías y el asilo de las libertades.
En su turno, el almirante Raymundo Pedro Morales también alineó su postura y ratificó que la Marina está orientada a la salvaguarda de la integridad territorial y el Estado de Derecho.
El secretario de la Marina subrayó que los elementos navales asumen el deber de “defender su soberanía, proteger a su gente y servir a la nación”. “Siempre bajo los principios constitucionales de respeto, no intervención y solución pacífica de las controversias”, afirmó el Almirante.
El alto mando naval concluyó que la protección de la soberanía marítima es fundamental para el porvenir de la nación.




