Sector minero-energético de Colombia está estancado

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Bogotá, 12 Nov (Notimex).- Tres años después de que en Colombia el sector minero energético fuera catalogado como una de las locomotoras de la economía, su expansión parece que se estancó, advirtió un análisis de la Asociación de Bancos (Asobancaria).

Según el estudio, Colombia basó por muchos años su programación macroeconómica en la “presunción de que los altos precios y la mayor producción del sector minero durarían un largo período”.

“Con esa expectativa, la economía no ahorró suficiente en la bonanza. Por estos motivos, los desbalances macroeconómicos tienden a aumentar, con lo cual se introducen amenazas para la estabilidad macroeconómica del país”, indicó el análisis.

Sin embargo, las autoridades cuentan con “un marco adecuado de políticas que permite mitigar esos riesgos, si se adoptan de manera oportuna estrategias contra-cíclicas, para moderar los excesos de demanda y prevenir desequilibrios financieros”.

A juicio del gremio de los banqueros “en la coyuntura actual, debido a que las proyecciones de precios y producción de minerales e hidrocarburos distan de lo esperado, los ingresos públicos no alcanzan para financiar los gastos, lo cual arriesga incumplir las metas de déficit gubernamental”.

Además - agregó el análisis- el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos excede el previsto, por el deterioro de la balanza comercial.

Al mismo tiempo, por “la normalización monetaria en Estados Unidos y la menor rentabilidad de la inversión en el sector minero energético, en el futuro será menos fácil asegurar los flujos de inversión extranjera requeridos para financiar el déficit corriente”.

Asobancaria planteó que “para preservar la estabilidad de la economía, es preciso moderar el gasto doméstico e imponer nuevos tributos, con lo cual se puede desacelerar el crecimiento y la generación de empleo”.

Recordó que con el fin de prevenir algunos de los riesgos que entraña esta coyuntura, el Banco de la República (Emisor), elevó la tasa de interés (a 4.5 por ciento) para frenar la expansión de la demanda interna, evitar que el crecimiento exceda su tasa potencial y conservar ancladas las expectativas de inflación”.

“La búsqueda de la neutralidad monetaria -apuntó- debe ayudar también a prevenir fugas de capital. Además, el Banco de la República, acumuló un saldo abundante de reservas internacionales que, sumado al acceso a la línea de crédito flexible del FMI, le permitirán amortiguar una reversión de flujos de capital”.

Resaltó que la combinación “de la inflación objetivo con los instrumentos macro prudenciales, por otra parte, evitaron desbordes del crédito y burbujas en los mercados de activos que arriesgarían, como en otras ocasiones, la estabilidad financiera”.