Madrid, 2 Sep (Notimex).- La Alianza para la Defensa de la Legitimidad, una coalición de grupos islamistas de Egipto y leales al depuesto Moahamed Morsi, convocó hoy a una nueva jornada de protestas para mañana martes en todo el país, a dos meses del golpe de Estado.
La coalición, integrada por cerca de tres mil miembros, al frente de la Hermandad Musulmana, pidió a los egipcios unirse a su lucha contra los golpista que destituyeron el 3 de julio pasado a Morsi, el primer presidente elegido democráticamente tras la caída de Hosni Mubarak.
En un comunicado, la Alianza Nacional de Apoyo a la Legitimidad llamó a los egipcios a participar en sus protestas del millón contra el terrorista golpe de Estado, según un reporte de la edición electrónica del diario Egypt Independent.
Las nuevas manifestaciones se llevarán a cabo en el Cairo y otras ciudades de Egipto, junto con las conferencias de prensa en la que la Alianza "descubrirá los crímenes cometidos por los perpetradores del golpe", destacó.
En su comunicado, la Alianza Nacional de Apoyo a la legitimidad, destacó que sus partidarios en Europa han documentado los crímenes cometidos el 3 de julio pasado por los líderes del golpe de Estado, los cuales se presentarán ante la Corte Internacional de Justicia.
Los islamistas también llamaron a sus seguidores a hacer esfuerzos para cambiar el rumbo de la opinión pública, haciendo hincapié en que Egipto ha sido víctima de un golpe de Estado y no una revolución, como los golpistas lo han manejado.
La alianza también llamó a ampliar el alcance de su campaña de "desobediencia civil pacífica", rompiendo con el toque de queda impuesto desde el 14 de agosto, cuando las fuerzas armadas arremetieron contra los seguidores de Morsi acampados en El Cairo desde el golpe de Estado.
La declaración de la Alianza se da a conocer horas después de que la agencia estatal de noticias de Egipto, Mena, anunció que el ex preidente Morsi fue imputado formalmente por la Fiscalía por los delitos de "perpetrar actos de violencia e incitación al asesinato y al vandalismo".
Los cargos contra el depuesto mandatario fueron presentados el domingo pasado por el fiscal general egipcio, Hesham Barakat y están relacionados con los actos de violencia registrado en diciembre pasado frente al palacio presidencial de Itihadiya, en El Cairo.
Al menos diez personas murieron a fines del año pasado en un enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Morsi, en una protestas contra la promulgación de una declaración constitucional, en la que el presidente se otorgó plenos poderes, sobre cualquier instancia.
Además de Morsi, los cargos también se presentaron contra otros 14 encausados, entre funcionarios y dirigentes de los Hermanos Musulmanes como el predicador Mohamed el Beltagy o el jefe de gabinete de Morsi, Ahmed Abdel-Ati.
En la querella, el fiscal general acusó a Morsi y sus subordinados de ordenar a integrantes de la Hermandad Musulmana y sus seguidores atacar a un grupo de opositores que se manifestaba pacíficamente frente al Palacio Presidencial contra la ampliación de poderes.
La coalición, integrada por cerca de tres mil miembros, al frente de la Hermandad Musulmana, pidió a los egipcios unirse a su lucha contra los golpista que destituyeron el 3 de julio pasado a Morsi, el primer presidente elegido democráticamente tras la caída de Hosni Mubarak.
En un comunicado, la Alianza Nacional de Apoyo a la Legitimidad llamó a los egipcios a participar en sus protestas del millón contra el terrorista golpe de Estado, según un reporte de la edición electrónica del diario Egypt Independent.
Las nuevas manifestaciones se llevarán a cabo en el Cairo y otras ciudades de Egipto, junto con las conferencias de prensa en la que la Alianza "descubrirá los crímenes cometidos por los perpetradores del golpe", destacó.
En su comunicado, la Alianza Nacional de Apoyo a la legitimidad, destacó que sus partidarios en Europa han documentado los crímenes cometidos el 3 de julio pasado por los líderes del golpe de Estado, los cuales se presentarán ante la Corte Internacional de Justicia.
Los islamistas también llamaron a sus seguidores a hacer esfuerzos para cambiar el rumbo de la opinión pública, haciendo hincapié en que Egipto ha sido víctima de un golpe de Estado y no una revolución, como los golpistas lo han manejado.
La alianza también llamó a ampliar el alcance de su campaña de "desobediencia civil pacífica", rompiendo con el toque de queda impuesto desde el 14 de agosto, cuando las fuerzas armadas arremetieron contra los seguidores de Morsi acampados en El Cairo desde el golpe de Estado.
La declaración de la Alianza se da a conocer horas después de que la agencia estatal de noticias de Egipto, Mena, anunció que el ex preidente Morsi fue imputado formalmente por la Fiscalía por los delitos de "perpetrar actos de violencia e incitación al asesinato y al vandalismo".
Los cargos contra el depuesto mandatario fueron presentados el domingo pasado por el fiscal general egipcio, Hesham Barakat y están relacionados con los actos de violencia registrado en diciembre pasado frente al palacio presidencial de Itihadiya, en El Cairo.
Al menos diez personas murieron a fines del año pasado en un enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Morsi, en una protestas contra la promulgación de una declaración constitucional, en la que el presidente se otorgó plenos poderes, sobre cualquier instancia.
Además de Morsi, los cargos también se presentaron contra otros 14 encausados, entre funcionarios y dirigentes de los Hermanos Musulmanes como el predicador Mohamed el Beltagy o el jefe de gabinete de Morsi, Ahmed Abdel-Ati.
En la querella, el fiscal general acusó a Morsi y sus subordinados de ordenar a integrantes de la Hermandad Musulmana y sus seguidores atacar a un grupo de opositores que se manifestaba pacíficamente frente al Palacio Presidencial contra la ampliación de poderes.




