Profepa clausura dos proyectos mineros por afectar 3.51 hectáreas en Durango

Las inspecciones detectaron obras sin permisos, incumplimientos ambientales y una presa de jales construida sin autorización.

Personal de Profepa recorre un terreno intervenido por actividades mineras en el ejido La Yerbabuena, Durango.

Las actividades de extracción y beneficio de minerales afectaron 3.51 hectáreas de terrenos forestales.

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Durango, 28 de julio de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente dos proyectos mineros ubicados en el ejido La Yerbabuena, después de detectar actividades sin todas las autorizaciones ambientales y afectaciones en 3.51 hectáreas de terrenos forestales.

Las inspecciones, realizadas del 15 al 17 de julio, constataron la remoción de vegetación característica de zonas áridas y semiáridas para efectuar trabajos de extracción y beneficio de oro, plata y plomo.


Como medida de seguridad, la dependencia ordenó la clausura total temporal de los dos proyectos y el aseguramiento precautorio de la maquinaria y el equipo localizados en los sitios, mientras se resuelve la situación administrativa de las obras.

En el primer proyecto, los inspectores verificaron el incumplimiento de una autorización de impacto ambiental previamente expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En ese mismo sitio fue localizada una presa de jales construida sin la autorización correspondiente. Las actividades ocasionaron una afectación aproximada de 1.31 hectáreas de terreno forestal.

En el segundo proyecto se desarrollaban trabajos de explotación y beneficio de minerales sin contar con las autorizaciones de impacto ambiental. La superficie afectada fue calculada en aproximadamente 2.2 hectáreas.

Las clausuras se producen en un contexto de revisión federal sobre el sector extractivo. En febrero de 2026, el gobierno informó la recuperación de 1,126 concesiones mineras, mientras que entre los antecedentes de vigilancia ambiental se encuentra la clausura de una mina de oro en Sonora por carecer de autorización de impacto ambiental.

La Profepa no informó los nombres de los proyectos ni de sus responsables, tampoco detalló las acciones de restauración que deberán aplicarse en las superficies intervenidas o las posibles sanciones económicas.