Puerto Vallarta, Jal., 15 Mar (Notimex).- Tras destacar los logros del primer tratamiento a base del inhibidor ruxolitinib, contra la mielofibrosis, que es un cáncer en la sangre y médula ósea, expertos anunciaron que estudian con éxito su aplicación en casos de tumores avanzados y con metástasis en páncreas y mama, así como en artritis.
El director adjunto del Centro Integral de Atención Oncológica de la Clínica Mayo, Rubén Mesa, destacó que "sólo esta aprobado en estos momentos para mielofibrosis, pero por estudios de laboratorios se ve que hay posibilidades de usarlo en otros padecimientos".
Entrevistado en el marco del lanzamiento del medicamento denominado Jakavi, hecho a base de ruxolitinib, sostuvo que ha habido ensayos clínicos muy positivos con ese inhibidor del crecimiento d células cancerosas en enfermedades inflamatorias, como en artritis avanzado.
Mesa destacó que este fármaco logra la mejoría del paciente con mielofibrosis hasta en 97 por ciento en dos meses, al tiempo que indicó que es una enfermedad considerada de poca incidencia, pues afecta a uno de cada cien mil mexicanos.
El experto quien participó en la investigación donde se logro con éxito la aplicación de ruxolitinib en pacientes con mielofibrosis, luego de que no existía un medicamento para frenar ese cáncer, señaló que de no tratarse este padecimiento puede causar leucemia aguda.
"Este medicamento también tendrá beneficios para lograr la calidad de vida de otros pacientes que tienen tumores avanzados, matastasicos, o tumores del pancreas y del seno y otras enfermedades", resaltó.
Expresó que actualmente participa en más de 40 investigaciones sobre neoplasias mielofroliferativas y otros desórdenes de ese tipo de cáncer, así como de leucemia crónica.
El hematólogo y oncólogo destacó que hasta antes de 2005 no existía un medicamento para tratar de curar la mielofibrosis, por lo que celebró que gracias al nuevo tratamiento con ruxolitinib se logra controlar la proliferación de las células cancerosos y ofrece a los enfermos una esperanza de vida.
Recordó que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó el uso de la mencionada sustancia a finales de febrero de este año.
Refirió que con este tratamiento, el paciente con mielofibrosis aumenta su esperanza de vida que era de 1.5 años, pues provoca el crecimiento del bazo y la baja producción de glóbulos blancos y rojos y plaquetas, con consecuencias como cansancio, sangrados, sudoración excesiva, dolor, cansancio, comezón, entro otros síntomas.
El director adjunto del Centro Integral de Atención Oncológica de la Clínica Mayo, Rubén Mesa, destacó que "sólo esta aprobado en estos momentos para mielofibrosis, pero por estudios de laboratorios se ve que hay posibilidades de usarlo en otros padecimientos".
Entrevistado en el marco del lanzamiento del medicamento denominado Jakavi, hecho a base de ruxolitinib, sostuvo que ha habido ensayos clínicos muy positivos con ese inhibidor del crecimiento d células cancerosas en enfermedades inflamatorias, como en artritis avanzado.
Mesa destacó que este fármaco logra la mejoría del paciente con mielofibrosis hasta en 97 por ciento en dos meses, al tiempo que indicó que es una enfermedad considerada de poca incidencia, pues afecta a uno de cada cien mil mexicanos.
El experto quien participó en la investigación donde se logro con éxito la aplicación de ruxolitinib en pacientes con mielofibrosis, luego de que no existía un medicamento para frenar ese cáncer, señaló que de no tratarse este padecimiento puede causar leucemia aguda.
"Este medicamento también tendrá beneficios para lograr la calidad de vida de otros pacientes que tienen tumores avanzados, matastasicos, o tumores del pancreas y del seno y otras enfermedades", resaltó.
Expresó que actualmente participa en más de 40 investigaciones sobre neoplasias mielofroliferativas y otros desórdenes de ese tipo de cáncer, así como de leucemia crónica.
El hematólogo y oncólogo destacó que hasta antes de 2005 no existía un medicamento para tratar de curar la mielofibrosis, por lo que celebró que gracias al nuevo tratamiento con ruxolitinib se logra controlar la proliferación de las células cancerosos y ofrece a los enfermos una esperanza de vida.
Recordó que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) autorizó el uso de la mencionada sustancia a finales de febrero de este año.
Refirió que con este tratamiento, el paciente con mielofibrosis aumenta su esperanza de vida que era de 1.5 años, pues provoca el crecimiento del bazo y la baja producción de glóbulos blancos y rojos y plaquetas, con consecuencias como cansancio, sangrados, sudoración excesiva, dolor, cansancio, comezón, entro otros síntomas.




