Querétaro, 23 Sep 15.- El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Carlos Septién Olivares, negó que el juez se haya equivocado en el caso de “El Tortillas", José Miguel Urbina Franco, el joven queretano que fue detenido en el 2012 señalado como el responsable de la muerte de Christian Bringas, de 16 años de edad, un aficionado del Club América, al término de un partido en el estadio Corregidora.
Y es que el magistrado explicó que la puesta en libertad, de quien había sido presentado como el presunto responsable de homicidio, se demoró debido a que el caso tardó en el desahogo de pruebas.
“No desde luego que no, no hay equivocación atribuible al poder judicial, únicamente es en el desahogo de pruebas proporcionadas por la propia defensa y por la propia parte acusadores que es el MP”, indicó.
Septién Olivares dijo que por lo menos la responsabilidad de haber tenido preso a este joven por casi tres años, no recae en el Poder Judicial, pues la determinación del juez ayer que determinó que este aficionado de los gallos no tenía responsabilidad en la muerte del americanista, fue basada en los elementos presentados.
“El juez que consignó el asunto consideró que había elementos suficientes para determinar la no sanción en contra de este muchacho. Aquí lo importante es que no es atribuible al poder judicial es una cuestión atribuible al mismo procedimiento de pruebas. La defensa ofreció pruebas que hacen dilatar el procedimiento”, anotó.
Luego de haber sido privado de su libertad por todo este tiempo, el magistrado dijo que este joven, que había sido presentado por el MP con la camisa de Gallos Blancos puesta ante los medios de comunicación, podrá exigir que se le resarza el daño ocasionado.
“De poder como cualquier otro ciudadano puede ejercer su derecho; a dónde puede llegar esa resarción, pues que la decidan los órganos jurisdiccionales correspondientes”, indicó.
También dijo que el Ministerio Público como demandante puede todavía impugnar la libertad concedida por el juez.
Y es que el magistrado explicó que la puesta en libertad, de quien había sido presentado como el presunto responsable de homicidio, se demoró debido a que el caso tardó en el desahogo de pruebas.
“No desde luego que no, no hay equivocación atribuible al poder judicial, únicamente es en el desahogo de pruebas proporcionadas por la propia defensa y por la propia parte acusadores que es el MP”, indicó.
Septién Olivares dijo que por lo menos la responsabilidad de haber tenido preso a este joven por casi tres años, no recae en el Poder Judicial, pues la determinación del juez ayer que determinó que este aficionado de los gallos no tenía responsabilidad en la muerte del americanista, fue basada en los elementos presentados.
“El juez que consignó el asunto consideró que había elementos suficientes para determinar la no sanción en contra de este muchacho. Aquí lo importante es que no es atribuible al poder judicial es una cuestión atribuible al mismo procedimiento de pruebas. La defensa ofreció pruebas que hacen dilatar el procedimiento”, anotó.
Luego de haber sido privado de su libertad por todo este tiempo, el magistrado dijo que este joven, que había sido presentado por el MP con la camisa de Gallos Blancos puesta ante los medios de comunicación, podrá exigir que se le resarza el daño ocasionado.
“De poder como cualquier otro ciudadano puede ejercer su derecho; a dónde puede llegar esa resarción, pues que la decidan los órganos jurisdiccionales correspondientes”, indicó.
También dijo que el Ministerio Público como demandante puede todavía impugnar la libertad concedida por el juez.




