Guatemala, 19 Abr (Notimex).- La paralización del trabajo legislativo continuó hoy en el Congreso de Guatemala, como consecuencia del prolongado enfrentamiento entre la oposición y el gobierno del presidente Otto Pérez Molina.
La agenda legislativa se mantiene estancada desde hace casi cuatro meses debido al proceso de interpelación (fiscalización) del ministro de Cultura y Deportes, Carlos Batzín.
Mientras tanto, se ha postergado de manera indefinida el trámite y aprobación de iniciativas de ley impulsadas por el gobierno, como la ratificación del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y otras en materia económica y de seguridad.
Diputados de la oposición afirmaron que el presidente del Congreso, el oficialista Pedro Muadi, "no ha hecho nada" para propiciar un acuerdo entre las diferentes bancadas parlamentarias.
A su vez, Muadi reiteró que la oposición encabezada por el Partido Libertad Democrática Renovada (Lider) no tiene ningún interés en suspender las interpelaciones que realiza desde fines del año pasado, por lo cual no acude a las reuniones de los jefes de bancadas.
En las reuniones de los jefes de las facciones parlamentarias, que debe convocar Muadi, se busca llegar a un consenso para dejar de lado las interpelaciones, promovidas sobre todo por Lider, y retomar la agenda legislativa, pero han fracasado en sus intentos.
En una gira de trabajo por el interior del país, la vicepresidenta Roxana Baldetti fustigó a los diputados de Lider, quienes, afirmó, "no quieren a Guatemala y no quieren a los pobres", por lo que tienen paralizado al Congreso para bloquear al gobierno e impedir que cumpla sus planes.
"No afectan al gobierno, en realidad hacen una enorme daño al pueblo de Guatemala que necesita de las leyes", aseveró Baldetti, quien llamó a la población a "castigar a Líder y no votar por ese partido en las próximas elecciones", programadas para 2015.
El gobierno de Pérez Molina no cuenta con mayoría absoluta en el Congreso -unicameral, integrado por 158 diputados-, por lo cual tiene que negociar con el partido Lider, que rechaza cualquier proyecto o convenio con los oficialistas.
Las disputas entre el oficialista Partido Patriota y Lider se remontan al inicio del gobierno de Pérez Molina, por lo que no se vislumbra un acuerdo en el corto plazo sobre la agenda legislativa y que en general contribuya a la gestión del Ejecutivo, según analistas.
La agenda legislativa se mantiene estancada desde hace casi cuatro meses debido al proceso de interpelación (fiscalización) del ministro de Cultura y Deportes, Carlos Batzín.
Mientras tanto, se ha postergado de manera indefinida el trámite y aprobación de iniciativas de ley impulsadas por el gobierno, como la ratificación del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea y otras en materia económica y de seguridad.
Diputados de la oposición afirmaron que el presidente del Congreso, el oficialista Pedro Muadi, "no ha hecho nada" para propiciar un acuerdo entre las diferentes bancadas parlamentarias.
A su vez, Muadi reiteró que la oposición encabezada por el Partido Libertad Democrática Renovada (Lider) no tiene ningún interés en suspender las interpelaciones que realiza desde fines del año pasado, por lo cual no acude a las reuniones de los jefes de bancadas.
En las reuniones de los jefes de las facciones parlamentarias, que debe convocar Muadi, se busca llegar a un consenso para dejar de lado las interpelaciones, promovidas sobre todo por Lider, y retomar la agenda legislativa, pero han fracasado en sus intentos.
En una gira de trabajo por el interior del país, la vicepresidenta Roxana Baldetti fustigó a los diputados de Lider, quienes, afirmó, "no quieren a Guatemala y no quieren a los pobres", por lo que tienen paralizado al Congreso para bloquear al gobierno e impedir que cumpla sus planes.
"No afectan al gobierno, en realidad hacen una enorme daño al pueblo de Guatemala que necesita de las leyes", aseveró Baldetti, quien llamó a la población a "castigar a Líder y no votar por ese partido en las próximas elecciones", programadas para 2015.
El gobierno de Pérez Molina no cuenta con mayoría absoluta en el Congreso -unicameral, integrado por 158 diputados-, por lo cual tiene que negociar con el partido Lider, que rechaza cualquier proyecto o convenio con los oficialistas.
Las disputas entre el oficialista Partido Patriota y Lider se remontan al inicio del gobierno de Pérez Molina, por lo que no se vislumbra un acuerdo en el corto plazo sobre la agenda legislativa y que en general contribuya a la gestión del Ejecutivo, según analistas.




