Bagdad, 12 Nov (Notimex).- Dos ataques suicidas y uno con coche bomba en Bagdad causaron hoy al menos 23 muertos, incluidos 17 miembros de las fuerzas de seguridad del gobierno, además unos 50 heridos, informaron fuentes policiales y médicas iraquíes.
El atentado más mortífero ocurrió en el distrito Youssifiyah, al sur de la capital iraquí, donde un atacante suicida atacó un puesto de control del ejército, matando a seis soldados e hiriendo a 16, incluyendo 10 civiles y seis militares.
Poco antes, en el exclusivo distrito de Mansour, en Bagdad, un coche bomba explotó cerca de unos centros comerciales, matando a seis civiles e hiriendo a 13, según la cadena de televisión qatarí Al Yazira.
Minutos más tarde, un atacante suicida se inmoló en la entrada de una estación de policía cuando los gendarmes acudían al lugar del primer ataque, dejando al menos 11 muertos y unos 21 heridos, todos policías.
Hasta ahora nadie ha reivindicado los ataques, pero los tres tienen el sello del grupo yihadista Estado Islámico (EI), cuyos combatientes controlan alrededor de un tercio del país tras lanzar este año una ofensiva en el norte y oeste de Irak.
En otros puntos de Irak, las fuerzas gubernamentales apoyadas por milicianos chiítas libran cruentos combates con los yihadistas en Beiji, la localidad que acoge la refinería más importante del país, según fuentes castrenses.
La de violencia se presenta en medio de los ataques aéreos de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, contra los yihadistas, que ahora controlan al menos una tercera parte de Irak.
La Misión de las Naciones Unidas en Irak (UNAMI) anunció a principios de este mes que al menos mil 273 iraquíes murieron y dos mil 010 resultaron heridos en octubre pasado a causa de la ola de violencia y atentados, un ligero aumento respecto al mes anterior.
El atentado más mortífero ocurrió en el distrito Youssifiyah, al sur de la capital iraquí, donde un atacante suicida atacó un puesto de control del ejército, matando a seis soldados e hiriendo a 16, incluyendo 10 civiles y seis militares.
Poco antes, en el exclusivo distrito de Mansour, en Bagdad, un coche bomba explotó cerca de unos centros comerciales, matando a seis civiles e hiriendo a 13, según la cadena de televisión qatarí Al Yazira.
Minutos más tarde, un atacante suicida se inmoló en la entrada de una estación de policía cuando los gendarmes acudían al lugar del primer ataque, dejando al menos 11 muertos y unos 21 heridos, todos policías.
Hasta ahora nadie ha reivindicado los ataques, pero los tres tienen el sello del grupo yihadista Estado Islámico (EI), cuyos combatientes controlan alrededor de un tercio del país tras lanzar este año una ofensiva en el norte y oeste de Irak.
En otros puntos de Irak, las fuerzas gubernamentales apoyadas por milicianos chiítas libran cruentos combates con los yihadistas en Beiji, la localidad que acoge la refinería más importante del país, según fuentes castrenses.
La de violencia se presenta en medio de los ataques aéreos de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, contra los yihadistas, que ahora controlan al menos una tercera parte de Irak.
La Misión de las Naciones Unidas en Irak (UNAMI) anunció a principios de este mes que al menos mil 273 iraquíes murieron y dos mil 010 resultaron heridos en octubre pasado a causa de la ola de violencia y atentados, un ligero aumento respecto al mes anterior.




