México, 24 Jul. (Notimex).- La experimentada luchadora mexicana Esther Moreno confía en salir vencedora del triangular en el que enfrentará a su hermana Rosy y a Lady Apache, el próximo sábado en el Gimnasio Juan de la Barrera, pues aseveró que ninguna de ellas la intimida.
En entrevista con Notimex, María Esther Moreno León dijo que su confianza está en su calidad expuesta a lo largo de 25 años de trayectoria, durante la cual nunca ha perdido la cabellera, por lo cual está dispuesta a apostar su larga melena contra la rival que le toque, de entre su hermana y Lady Apache, en una lucha aún no pactada de forma oficial.
Las tres gladiadoras, con más de dos décadas de carrera cada una, participarán en la función conmemorativa del 71 aniversario del debut profesional del legendario Santo, El Enmascarado de Plata, a efectuarse el próximo sábado, en la tercera lucha de cinco que incluirá la magna función.
"Nos enfrentamos tres grandes luchadoras, independientemente de quién vaya a ganar. Creo que nadie sabe hasta que estemos arriba del ring y hasta que acabe la lucha, pero la trayectoria de no menos de 20 años de cada una de nosotras nos avala como grandes luchadoras.
"Creo que quien va a salir feliz de todo esto es el público, porque vamos a ir a dar el todo por el todo cada una de nosotras arriba del ring", indicó Esther.
La campeona mundial de parejas, junto a su hermana Cynthia, tras derrotar a las japonesas Etzulo Mita y Mima Shimoda en abril de 1991 en Japón, reconoció que su paso invicto en luchas por cabellera es un argumento convincente para que el público la haga favorita en este triangular, aunque reconoció la calidad de sus dos adversarias.
"Creo que cualquiera de ellas tendría las ganas de por primera vez raparme ¿no? y, de igual manera, yo también enfrentarme a una gran Lady Apache o a una gran señora como es Rosy Moreno, fuerte ella con una trayectoria más grande que nosotras dos. Sí, es para pensarlo, pero de igual manera no me intimida ninguna de las dos", atajó.
Admitió que aunque no se da por ganadora con anticipación, sí piensa que podría no sólo rapar a sus contrincantes, sino incluso mandarlas al retiro.
"Si tengo que perder, de igual forma voy a aceptar mi derrota, pero voy con todo por el todo para, si es posible, acabar con la carrera de cualquiera de ellas dos, aparte de (quitarles) la cabellera", expuso.
Los argumentos para sentirse favorita contra Lady Apache y su hermana mayor Rosy son contundentes, de cara a este triangular, cuyo formato no se ha definido aún, pero que pretende ganar para seguir en el gusto de la afición, que espera responda con una gran asistencia el sábado próximo en el Gimnasio Juan de la Barrera.
Esther dijo que las razones para ser favorita son: "Tener más de 25 años de carrera y ser una de las luchadoras que ha sido campeona nacional de Parejas en Tokio, Japón, y de enfrentarme a grandes luchadoras como Bull Nakano y Toyota Manami, mundialmente fuertes, y que he ganado cabelleras y he ganado máscaras".
Además, argumentó "hasta el momento Esther Moreno no ha tenido la rival que sea tan fuerte como para haberla rapado, y creo que Lady Apache mínimo tres o cuatro veces ha perdido su cabellera, y Rosy Moreno, creo que ya ni se acuerda cuántas, pero Esther Moreno no ha perdido la cabellera con nadie".
Más allá de quién de las tres valientes amazonas saldrá vencedora, Esther expuso que cada una de ellas tiene como meta demostrar el elevado nivel que existe en México en la lucha libre practicada por mujeres.
"(Se buscará) que (el público y empresarios) salga satisfecho y sigan valorando y viendo que las mujeres luchadoras, y más la dinastía Moreno, seguimos triunfando.
"Y aquí estamos y los seguimos esperando en el (gimnasio) Juan de la Barrera, que no falten porque de veras vivimos de la lucha libre, vivimos de los aplausos de la gente y cuando hay un lugar lleno nos hace feliz", mencionó.
Por último, Esther Moreno hizo pública su satisfacción por formar parte del cartel en la magna función conmemorativa del 71 aniversario del debut profesional de Santo, ídolo del mundo luchístico del país, que se registró el 26 de julio de 1942.
"Le doy gracias a Santo (hijo) porque ha valorado nuestro trabajo, tantos años de salir avante en la lucha libre y recuperarnos de una fractura y otra.
"Y estar ahora en una gran función como es el aniversario (71) del papá, el señor Santo (El Enmascarado de Plata) creo que es razón suficiente y es un gran orgullo pertenecer a esta función", comentó.
En entrevista con Notimex, María Esther Moreno León dijo que su confianza está en su calidad expuesta a lo largo de 25 años de trayectoria, durante la cual nunca ha perdido la cabellera, por lo cual está dispuesta a apostar su larga melena contra la rival que le toque, de entre su hermana y Lady Apache, en una lucha aún no pactada de forma oficial.
Las tres gladiadoras, con más de dos décadas de carrera cada una, participarán en la función conmemorativa del 71 aniversario del debut profesional del legendario Santo, El Enmascarado de Plata, a efectuarse el próximo sábado, en la tercera lucha de cinco que incluirá la magna función.
"Nos enfrentamos tres grandes luchadoras, independientemente de quién vaya a ganar. Creo que nadie sabe hasta que estemos arriba del ring y hasta que acabe la lucha, pero la trayectoria de no menos de 20 años de cada una de nosotras nos avala como grandes luchadoras.
"Creo que quien va a salir feliz de todo esto es el público, porque vamos a ir a dar el todo por el todo cada una de nosotras arriba del ring", indicó Esther.
La campeona mundial de parejas, junto a su hermana Cynthia, tras derrotar a las japonesas Etzulo Mita y Mima Shimoda en abril de 1991 en Japón, reconoció que su paso invicto en luchas por cabellera es un argumento convincente para que el público la haga favorita en este triangular, aunque reconoció la calidad de sus dos adversarias.
"Creo que cualquiera de ellas tendría las ganas de por primera vez raparme ¿no? y, de igual manera, yo también enfrentarme a una gran Lady Apache o a una gran señora como es Rosy Moreno, fuerte ella con una trayectoria más grande que nosotras dos. Sí, es para pensarlo, pero de igual manera no me intimida ninguna de las dos", atajó.
Admitió que aunque no se da por ganadora con anticipación, sí piensa que podría no sólo rapar a sus contrincantes, sino incluso mandarlas al retiro.
"Si tengo que perder, de igual forma voy a aceptar mi derrota, pero voy con todo por el todo para, si es posible, acabar con la carrera de cualquiera de ellas dos, aparte de (quitarles) la cabellera", expuso.
Los argumentos para sentirse favorita contra Lady Apache y su hermana mayor Rosy son contundentes, de cara a este triangular, cuyo formato no se ha definido aún, pero que pretende ganar para seguir en el gusto de la afición, que espera responda con una gran asistencia el sábado próximo en el Gimnasio Juan de la Barrera.
Esther dijo que las razones para ser favorita son: "Tener más de 25 años de carrera y ser una de las luchadoras que ha sido campeona nacional de Parejas en Tokio, Japón, y de enfrentarme a grandes luchadoras como Bull Nakano y Toyota Manami, mundialmente fuertes, y que he ganado cabelleras y he ganado máscaras".
Además, argumentó "hasta el momento Esther Moreno no ha tenido la rival que sea tan fuerte como para haberla rapado, y creo que Lady Apache mínimo tres o cuatro veces ha perdido su cabellera, y Rosy Moreno, creo que ya ni se acuerda cuántas, pero Esther Moreno no ha perdido la cabellera con nadie".
Más allá de quién de las tres valientes amazonas saldrá vencedora, Esther expuso que cada una de ellas tiene como meta demostrar el elevado nivel que existe en México en la lucha libre practicada por mujeres.
"(Se buscará) que (el público y empresarios) salga satisfecho y sigan valorando y viendo que las mujeres luchadoras, y más la dinastía Moreno, seguimos triunfando.
"Y aquí estamos y los seguimos esperando en el (gimnasio) Juan de la Barrera, que no falten porque de veras vivimos de la lucha libre, vivimos de los aplausos de la gente y cuando hay un lugar lleno nos hace feliz", mencionó.
Por último, Esther Moreno hizo pública su satisfacción por formar parte del cartel en la magna función conmemorativa del 71 aniversario del debut profesional de Santo, ídolo del mundo luchístico del país, que se registró el 26 de julio de 1942.
"Le doy gracias a Santo (hijo) porque ha valorado nuestro trabajo, tantos años de salir avante en la lucha libre y recuperarnos de una fractura y otra.
"Y estar ahora en una gran función como es el aniversario (71) del papá, el señor Santo (El Enmascarado de Plata) creo que es razón suficiente y es un gran orgullo pertenecer a esta función", comentó.




