Ciudad de México, 10 de agosto de 2026.- La Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) cerró el domingo 9 de agosto su trigésima cuarta gira nacional con un concierto ante cerca de mil 200 asistentes en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.
Los 142 instrumentistas —todos menores de 17 años, provenientes de 26 estados de la República— habían recorrido previamente Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos y San Luis Potosí, donde sumaron más de 11 mil espectadores a lo largo del recorrido.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó antes del concierto de cierre que la participación de la OSIM en el Circuito Nacional de Orquestas por la Paz es muestra de las experiencias que busca replicar en todos los espacios públicos del país: plazas llenas de familias y jóvenes que ejercen su derecho a la cultura de manera activa.

El programa del concierto final incluyó La fuerza del destino, de Giuseppe Verdi; la Sinfonía núm. 5 de Piotr Ilich Tchaikovsky; Tundra, de la compositora mexicana Nubia Jaime-Donjuan, y Mariachitlán, de Juan Pablo Contreras.
El director artístico de la OSIM y titular del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), Roberto Rentería Yrene, señaló que las presentaciones en plazas públicas —como las realizadas en Apatzingán, Michoacán, y Cuernavaca, Morelos— acercaron la orquesta directamente a familias, paseantes y trabajadores locales, rompiendo con la percepción elitista que suele asociarse a la música de concierto.
De acuerdo con Rentería Yrene, la gira fue también una experiencia de reconexión social para los integrantes del ensamble: los jóvenes músicos tuvieron que dejar las pantallas de sus dispositivos para dialogar y crear en conjunto, conectando con sus comunidades a través del arte.

La OSIM cumple 24 años de trayectoria. En esta edición incorporó además a integrantes de los Semilleros Creativos de Música, un mecanismo de la Secretaría de Cultura orientado a descentralizar la formación artística de calidad más allá de la Ciudad de México.
Durante el campamento de preparación realizado a finales de julio de 2026, los maestros guiaron a los jóvenes no solo en el ensamblaje musical sino en aspectos técnicos propios de una gira profesional: manejo de micrófonos, cables y concentración escénica ante las condiciones variables de los espacios abiertos.




