Querétaro, 24 de agosto de 2026.- El lunch escolar forma parte de la alimentación diaria de las niñas, niños y adolescentes y debe aportar los nutrimentos y la energía que cada menor requiere de acuerdo con su edad, peso, estatura y nivel de actividad física.
Así lo explicó Ana Isabel Castillo Lanestosa, jefa del Servicio de Nutrición del Hospital General Regional (HGR) No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro, al recomendar a madres y padres de familia preparar refrigerios nutritivos con motivo del regreso a clases.
Castillo Lanestosa señaló que la alimentación diaria debe incluir frutas, verduras, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal, además de priorizar el consumo de agua natural.
Tres comidas completas y dos colaciones saludables durante el día, indicó la especialista, ayudan a mantener niveles adecuados de energía, evitar ayunos prolongados y favorecer mejores elecciones de alimentos.
En cuanto al lunch escolar, la nutrióloga exhortó a madres y padres a excluir refrescos, jugos industrializados, bebidas lácteas azucaradas y productos con bajo valor nutricional. Su consumo frecuente, explicó, puede favorecer malos hábitos alimenticios y contribuir al sobrepeso.

Como ejemplo de un refrigerio adecuado, Castillo Lanestosa propuso un sándwich de pollo preparado con dos rebanadas de pan integral, 40 gramos de pollo a la plancha, dos rebanadas de jitomate y una hoja de lechuga orejona; una manzana mediana; una taza de pepino con limón; seis nueces, y agua natural.
La especialista destacó que los hábitos saludables comienzan en casa y recomendó mantener una adecuada higiene del sueño y realizar actividad física de manera frecuente.
Asimismo, sugirió acudir con un especialista en Nutrición al menos una vez cada tres meses para recibir orientación sobre un plan de alimentación personalizado, de acuerdo con las necesidades de cada menor.
El IMSS en Querétaro invitó a madres, padres y personas tutoras a acercarse a su Unidad de Medicina Familiar para recibir orientación del médico familiar y del Servicio de Nutrición, donde se establecen de manera personalizada los requerimientos de alimentación y líquidos de cada niña, niño o adolescente, conforme a sus características y actividades.




