ONU advierte peligro de regionalización de crisis en Burundi

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Ra'ad Al Hussein, advirtió sobre la posible regionalización de la crisis en Burundi, país que está al borde de una cruenta guerra civil.

Zeid Ra'ad Al Hussein, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).
Zeid Ra'ad Al Hussein, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).
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Ginebra, 17 Dic (Notimex).- El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Zeid Ra'ad Al Hussein, advirtió sobre la posible regionalización de la crisis en Burundi, país que está al borde de una cruenta guerra civil.

“Desde que informé al Consejo de Seguridad hace un mes sobre violaciones de los derechos humanos en Burundi, éstas han continuado en aumento y hay un creciente riesgo alarmante de regionalización de esta crisis”, advirtió Zeid.

Al abrir la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos (CoDH) sobre la situación en Burundi, Zeid deploró la espiral de violencia y odio en la que ha caído el país a raíz de que el presidente Pierre Nkurunziza anunció su decisión de presentarse a un tercer mandato en 2014 en clara violación a la constitución del país.

En junio de este año, el presidente salió electo en unos comicios polémicos y muy criticados, ya que se teme que fueron arreglados por las autoridades para darle la victoria a Nkurunziza.

A partir de estos hechos, el gobierno inició una fuerte represión contra los que se oponían a la reelección y las hostilidades han escalado hasta el grado de haber temores de que pueda cometerse un genocidio, según expresó el relator especial de la ONU sobre prevención del genocidio, Adama Dieng.

“Burundi está en el punto de ruptura, al borde de una guerra civil”, dijo Zeid.

Al menos 400 personas han muerto desde el 26 de abril pasado y la cifra de muertos puede ser mucho mayor. De éstos, hasta 68 pueden haber sido ejecutadas extrajudicialmente en noviembre, refirió Zeid.

Según el ACNUDH, al menos tres mil 496 personas han sido detenidas en relación con la crisis política.

Defensores de derechos humanos y periodistas independientes han huido del país y se han ido a la clandestinidad. Y 220 mil personas son ahora refugiados en los países vecinos, con muchos, muchos otros desplazados internos.

Además, agregó Zeid, “desde que informé al Consejo de Seguridad hace un mes, hemos documentado 312 asesinatos desde que comenzaron las manifestaciones públicas en contra de un posible tercer mandato presidencial, entre ellos 19 niños”.

Durante el pasado fin de semana sangriento en Bujumbura, capital del país, las cifras del gobierno indican que otras 87 personas murieron, “pero las cifras que hemos recibido de otras fuentes son considerablemente más altas”, sostuvo.

Zeid urgió a los miembros del Consejo a tomar medidas decisivas para solucionar la crisis en el país africano.

“No se pueden dar respuestas parciales y se necesita respuesta decisiva de la comunidad internacional y por su parte, el Consejo de Seguridad (de la ONU) debe llevar a cabo medidas decisivas para evitar un conflicto regional”, urgió.

Zeid describió escenas de horror en las que jóvenes que se presume se oponen al régimen de Nkurunziza fueron ejecutados en la puerta de su casa, denunció ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, tortura y otros abusos .

Asimismo deploró el acoso especial del que son objeto defensores de derechos humanos especialmente Pierre Claver Mbonimpa, quien acaba de sobrevivir a un intento de asesinato, no obstante su hijo y su yerno fueron asesinados posteriormente.

Para que el diálogo político tenga sentido, dijo Zeid, “necesitamos el compromiso sólido, lo que significa que todo el mundo, especialmente aquellos que tienen puntos de vista marcadamente opuestos a las de las autoridades, incluyendo aquellos en el exilio, deben participar”.

Además llamó a permitir que las estaciones de radio independientes reanuden la transmisión de sus programas y a que las ONG que han tenido sus activos congelados y han sido sometidos a restricciones, puedan operar libremente.

“La creación de dicho espacio, y promover el acceso a la información, mejorará en gran medida las perspectivas para el diálogo creíble, inclusivo, convocado por la Unión Africana, la Comunidad del África Oriental, y el Consejo de Seguridad”, señaló.

“Fundamentalmente, es necesario que haya un seguimiento muy cercano de las fronteras con los países vecinos”, señaló.

“Se deben tomar todas las medidas apropiadas, en consonancia con el derecho internacional de los derechos humanos, para detener el flujo de armas hacia el país”, recomendó.

El Consejo de Derechos Humanos y de todos los Estados miembros, pero los vecinos de Burundi, en particular, ahora deben desempeñar un papel constructivo en insistir en un diálogo inter-burundés inclusivo y creíble, reiteró.

Finalmente, al tomar la palabra la representante del gobierno de Burundi, Elisa Nkerabirori, negó tajantemente toda responsabilidad del gobierno y participación del ejército y policía en abusos y violencia contra la población civil, especialmente los opositores al gobierno.

Aseguró que una serie de “declaraciones extranjeras ocultan la realidad y no respaldan las elecciones que fueron legítimas”.

Habló de la presencia de una guerrilla urbana , de “terroristas” que se oponen al gobierno y quienes “planean un golpe de estado”.

“Aquí a los terroristas les llaman opositores”, lanzó la representante del gobierno burundés.

“Gobiernos extranjeros que todos conocemos apoyan a una oposición radical armada”, argumentó .

Esta tarde el Consejo de Derechos de la ONU deberá adoptar una resolución cuyo objetivo será poner fin a la ola de violencia que se vive en el país e iniciar cuanto antes un proceso de diálogo que lleve a la paz.