Fue Rossini autor de grandes óperas del repertorio clásico

México, 12 Nov (Notimex).- El destacado compositor italiano Gioachino Rossini (1792-1868), considerado como uno de los últimos grandes representantes de la ópera napolitana y uno de los primeros de la romántica, es recordado a 146 años de su muerte que se cumplirán mañana.

Entre las actividades que se realizarán con motivo de su aniversario luctuoso, la ciudad de Córdoba, España, preparó “¿Vamos al Teatro?”, programa educativo que pretende que el público infantil empiece a conocer las obras teatrales y que este mes tiene programada la ópera “Guillermo Tell”, de Rossini.

Antes, el Teatro de Tenerife, también en España, estrenó la ópera “La Cenicienta”, con música de Rossini y libreto de Perrault.

Nacido el 29 de febrero de 1792 en Pesaro, Italia, Rossini incursionó desde temprana edad en el mundo de la ópera, debido a que su padre, un trompetista que colaboraba con las orquestas de los teatros de la provincia, así como su madre una soprano, le transmitieron sus conocimientos musicales.

Según datos de su perfil biográfico del sitio “biografiasyvidas.com”, en 1806 ingresó al colegio Liceo Musical de Bolonia, lugar en el que fue alumno del padre y compositor Stanislao Mattei (1750-1825), quien lo familiarizó con la producción sinfónica de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y de Joseph Haydn (1732-1809).

En 1813 la grandeza musical de Gioachino Rossini empezó a manifestarse en toda su grandeza con el estreno de la farsa operística “El señor Bruschino”. Posteriormente comenzó a trabajar en nuevas composiciones como “El Turco en Italia” (1814).

En el ámbito operístico realizó alrededor de 35 creaciones entre las que destacan “Tancredi” (1813), “Elizabeth la reina de Inglaterra” (1815), “El barbero de Sevilla” (1816), “La Cenicienta” (1817), “La Urraca Ladrona” (1817) y “La Dama del Lago” (1819); recuerda la Enciclopedia británica (britannica.com).

En 1823 se trasladó a París, Francia. Durante su estancia en esa ciudad creo sus óperas “Moisés” (1827) y “Conde Ory” (1828).

Su última ópera “Guillermo Tell”, la cual aborda temas vinculados con el nacionalismo y la libertad, fue ovacionada por el público en general, así como por los críticos y especialistas, no obstante decidió no escribir nuevamente para el teatro.

Años más tarde se dedicó a la composición de temas religiosos como “Stabat Mater” (1832) y “Petite messe solennelle” (1864).

Tres años después de su última creación musical, Gioachino Rossini murió el 13 de noviembre de 1868.