Baja California Sur, 18 de octubre de 2026.- Celestino Atienzo, octavo regidor del Ayuntamiento de Los Cabos, denunció que uno de los siete celulares robados en un asalto armado contra él y otras seis personas en San José del Cabo marcó su última ubicación en los dormitorios del Batallón de Infantería de Marina Número 46 (BIM-46). La Secretaría de Marina respondió que personal de la Fiscalía General del Estado revisó el área y no localizó el aparato.
La Fiscalía General del Estado de Baja California Sur investiga el robo con violencia en la carpeta SJC/3246/2026.
El asalto ocurrió el 9 de octubre en la zona conocida como Toro Muerto. De acuerdo con el relato del regidor, dos hombres encapuchados y armados irrumpieron en una propiedad donde estaban al menos seis personas, entre ellas un extranjero que acababa de llegar a Los Cabos, y las sometieron con amenazas de muerte. Mientras las encañonaban se llevaron siete teléfonos celulares, un vehículo, tokens bancarios y dinero en efectivo.
Atienzo precisó que 100 mil pesos de ese efectivo estaban destinados a compromisos laborales y pertenecían al grupo reunido en el lugar: entre 6 mil y 8 mil eran suyos.
Los agresores dejaron un reloj Rolex que pudieron llevarse, según relataron los afectados. El regidor añadió que usaron expresiones que identificó como propias del adiestramiento militar.
Tras el asalto, las víctimas siguieron los equipos con aplicaciones de rastreo familiar y servicios de geolocalización de Google. Según su reconstrucción, uno de los teléfonos dejó de emitir señal cerca de las 11:59 de la noche, en un puente elevado del libramiento carretero del aeropuerto hacia Cabo San Lucas. Ahí encontraron y recuperaron dos iPhone; el vehículo robado apareció metros más adelante.
Minutos después de la medianoche, otro equipo, un Reno12 de acuerdo con el regidor, marcó como último punto los dormitorios del personal de la Marina y la Guardia Nacional en el BIM-46, sobre el libramiento carretero entre San José del Cabo y Cabo San Lucas. Atienzo sostuvo que el teléfono entró a esa instalación minutos después del asalto y que la ubicación de los celulares es tan exacta que un error resulta imposible.
Según relató, personal del Ministerio Público informó a las víctimas que el destacamento no tiene bitácoras para identificar quién entra y quién sale. Al regidor le pareció una barbaridad que una instalación de la Marina y la Guardia Nacional carezca de ese control.
La Secretaría de Marina respondió a través del Sector Naval de Cabo San Lucas. Informó que personal de la Fiscalía General del Estado acudió a sus instalaciones para realizar diligencias y revisar el área señalada, y que durante la inspección no se localizó el equipo celular.
La institución añadió que proporcionará a las autoridades la información que corresponda dentro de sus atribuciones, que se rige por principios de legalidad y que no tolera conductas contrarias al honor y al deber del personal naval. Los señalamientos, indicó, serán atendidos con responsabilidad y respeto al debido proceso, y corresponderá a las autoridades competentes determinar lo conducente.
La geolocalización de un teléfono, por sí sola, no permite establecer quién lo tenía en su poder ni acredita la participación de personal de la Marina o de la Guardia Nacional en el asalto.
El Partido Acción Nacional de Baja California Sur, al que pertenece Atienzo, exigió a las autoridades esclarecer los hechos.
Para el regidor, la mayor preocupación no es el dinero. Es que en una instalación militar cualquier persona pueda entrar sin dejar registro y provocar un problema mayor.




