Sexualidad en libertad

A conveniencia de la escasa consciencia de la evolución en la sexualidad, casi en forma generalizada en las últimas décadas se ha dado paso desmedido a la promiscuidad, pues la sexualidad es concepto perdido en el polvo de los placeres. Se olvidaron las personas de la divinidad, el intercambio y ajustes en la información que en un sólo acto se genera.
La revolución sexual, vino a derribar la muralla del fanatismo religioso, la “no sexualidad” por temor al castigo divino y a la impureza.

La controversia de hoy en día, es que desde siglos atrás, esta libertad ha sido mal usada por la ignorancia de lo que en la intimidad se genera, ignorancia de reconocer en donde la atracción es una respuesta del instinto animal, meramente un acto de registros químicos en el cerebro.

He leído libros acerca de la sexualidad, en los que se afirma que la monogamia es anti-natural, comparando al género humano con los animales, esto es tanto como aceptar que el hombre esta hecho para matar, si siente que sus límites territoriales están siendo pasados, o aceptar el canibalismo en tiempos de escasez.

La esencia de cada persona es la divinidad, cada uno es portador de una parte creadora, perfecta, herencia del amor y hasta el más peligroso ser humano ha sentido en su corazón el anhelo del amor, ha sentido bondad, el bien por el bien mismo, y es, justo en esa esencia donde cada persona sublima su instinto primitivo dando un paso más a la evolución.

La publicidad de mujeres explotando su sensualidad, ponen en marcha el instinto de conquista primitivo, al igual que los anuncios que enaltecen la personalidad o que mejoran la apariencia física, activan partes del cerebro instintivo para delimitar poder territorial en cuanto a derechos de comida, descanso, recreo y dominio sexual.

El ser humano ha sido domado, primero por la ley religiosa, luego por la ley de los hombres y ahora por la creatividad comercial que estimula los instintos.
La humanidad olvidando su consciencia por unos momentos, da rienda suelta a sus sensualidades y desenfrenos; pero ¿qué grado de evolución espiritual puede haber en satisfacer la gula animal movilizada por las feromonas? Se ha ensordecido la palabra compromiso, lealtad, y hasta el amor.

Así es como llegaron la depresión y la dependencia, las más grandes enfermedades de esta época.
La depresión, la nostalgia y la tristeza de haber negado y olvidado los anhelos del espíritu y el corazón. La dependencia personal para no dejar de hacer de un modo, tener lo que en el tiempo le auto-referenció, justifica olvidarse de sí en la dependencia disfrazada de libertad y de poder, aniquilando a través del control a otros o evadir el poder personal para obtener una recompensa.

Sin embargo debe quedar claro que la sexualidad, aún en la soltería, cuando la entrega de los cuerpos llega de un profundo amor, en el más hermoso respeto y admiración en ambas almas, se canaliza la energía de una bomba nuclear que inunda el planeta entero y sincroniza para la eternidad “algo” en esas almas.

La sexualidad debe ser responsable, y esta afirmación esta lejos de la moral religiosa y el índice de población. La sexualidad es un poder, pues es la misma energía de que está hecha la materia y la parte mental del instinto; y lo más importante también, es un portal para lo espiritual, es como un wifi que los planos superiores dejaron, para que desde la materia, recordar a donde vas.

En la energía sexual no hay principios químicos, lo que se une, se sincroniza, genera cambios en la percepción, esos ajustes e intercambios energéticos pueden modificar significativamente una vida.

En la separación siempre queda registro, algún cambio imperceptible tal vez, ambos compartieron en el mismo idioma (la energía sexual), en una lectura de todo lo que son y lo que han sido desde el origen de la creación.

La energía sexual lleva en si la energía de creación, de poder, origen o principio y de vida. Cuando un alma extraviada o dormida no recuerda si vive en un cuerpo material, la sexualidad es la fuente de recordar por segundos, el tiempo, la mortalidad de ese cuerpo, el origen de su existencia y que tan lejos está de ese origen, de ahí la adicción.

En conclusión, instinto es de la materia del cuerpo, de la mente primitiva, del ego. La entrega con amor, del espíritu, lo sutil, la consciencia, del Yo Soy.
Por eso hay que cerrarle la puerta a los excesos, al tener más (poseer), al alcohol, la drogadicción, la sexualidad. El hombre siempre ha tenido oportunidad de ejercer el libre albedrío, despierta en tu elección favorecer la evolución del hombre por medio de tu espíritu, despierta la voz de la intuición que viene directamente de la consciencia, que es la voz susurrante de la esencia misma del Yo superior.

Cada vez que una persona elige para sí, la voz de la esencia original o Yo Superior, le quita poder a la espesa atmósfera astral de confusión que en ocasiones envuelve la tierra, haciendo por momentos impenetrable la luz y la asistencia de los planos superiores. Ten valor para ser un canal de conciencia para todo el planeta.
Que la Luz, la Sabiduría y el Poder de lo perfecto sea contigo.