Elecciones de ataques y guerra sucia en Querétaro

Fueron 60 días de ataques, descalificaciones y guerra sucia, en los que se enfrascaron partidos políticos y candidatos a gobernador, diputaciones y alcaldías, para arrebatarse el poder que significa gobernar a los ciudadanos. 

Las propuestas pasaron a segundo plano. Los candidatos de todos los partidos políticos, rayaron en la mentira, la descalificación y la irrealidad, porque hubo temas en los que los propios participantes en la contienda, no daban crédito a la sarta de mentiras que ellos mismos estaban ofreciendo a los ciudadanos. Como dice el dicho, nos daban a los ciudadanos ‘atole con el dedo’.

A todo ello, se vivió un proceso electoral enrarecido y desalentador a la participación de la ciudadanía, que lejos de convertirse en una plataforma de gobierno para el desarrollo de Querétaro y sus municipios, fue el escenario para que los queretanos se dieran cuenta de la clase de personajes que llegarán a gobernarnos.

En este proceso nos pudimos dar cuenta de los que un candidato a gobernador, un diputado o un alcalde, pueden ser capaces, por sobre cualquier derecho ciudadano, para saciar sus ansias de poder y enriquecimiento, porque tenemos la participación de ‘figuras’ políticas o mercenarios de la política, que solo buscan enriquecerse o llegar al poder para recuperar lo que han perdido en otras elecciones.

Su palabra vale menos que cero, no tiene calidad moral o simplemente rayan en la mentira, así de simple nunca podrán cumplir los compromisos ofrecidos a la ciudadanía de seguridad, educación, empleos y desarrollo, menos respetar los derechos de los ciudadanos, porque en este proceso electoral han sido capaces de demostrar lo más bajo de que son capaces para poder obtener el poder.

Los candidatos en general no alentaron la promoción de sus propuestas, alentaron la descalificación, los ataques y la guerra sucia, a través de las redes sociales, lo que simplemente es lastimosos para la ciudadanía. Lejos de esperar un México mejor, un Querétaro mejor, un municipio mejor, se ha vivido la promoción de inseguridad, violencia y rencor, que por consecuencia genera mayores conflictos sociales.

Hemos visto como y de qué son capaces los candidatos para desestabilizar una entidad, ya la compra de votos pasa a segundo término, ahí por lo menos se contribuye a la economía de las familias por un momento.

 Lo grave es la descomposición social que se ha generado, donde reina el rencor, el odio y la venganza, sembrada en la sociedad y seguidores políticos, que sin duda, ningún político o candidato, sea el que fuere el ganador, será capaz de frenar, una vez que concluyan los procesos electorales.

Y es que el mensaje de los candidatos no es de paz, de diálogo, de civilidad, los candidatos han estado alentando a sus seguidores, a sus ‘defensores del voto’ a recurrir a lo que sea para poder ganar, el ánimo sembrado ya no tiene vuelta, la ciudadanía vive un clima de mayor inseguridad ahora y en eso han contribuido todos lo actores políticos. Los que nos quieren gobernar.

Estamos a unas horas de salir a votar, de saber la verdad, de saber quiénes serán nuestros gobernantes, los que nosotros construimos y que dirigirán el destino de nuestro municipio y Estado.