La belleza del cabello afro

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Recolocar y reivindicar los diferentes estilos del cabello afro en el imaginario social y el contexto cultural cubano es el propósito del proyecto de intervención pública Lo llevamos rizo. Foto: Ilustrativa.

La Habana, 13 Mayo, (SEMlac). – Recolocar y reivindicar los diferentes estilos del cabello afro en el imaginario social y el contexto cultural cubano es el propósito del proyecto de intervención pública Lo llevamos rizo.

La iniciativa, liderada por la artista Susana Pilar Delahante Matienzo, tiene como uno de sus espacios más visibles un concurso para cabello afro natural, que lleva el mismo nombre del proyecto.

La segunda edición del certamen tuvo lugar este sábado 11 de mayo en el malecón habanero, como obra invitada del Proyecto Detrás del Muro en la XIII Bienal de La Habana.

Ante un concurrido público de todas las edades y el jurado, un amplio grupo de concursantes lució su pelo afro natural, sin tratamientos químicos o manuales de alisamiento del cabello, en una actividad que trascendió la pasarela de moda para convertirse en una propuesta contrahegemónica.

“Lo llevamos rizo pretende tomar el cabello afro natural como pretexto para de-construir los cánones de belleza establecidos y, desde la creatividad, proponer una asimilación orgánica de su presencia en el imaginario social cubano”, destaca el sitio web del proyecto.

Esta segunda edición, mucho más concurrida y a la cual se sumó la participación de hombres y niños, además de mujeres, es para su creadora un gran paso en el propósito de visibilizar y reposicionar los diferentes estilos de llevar el cabello afro en el mapa cultural cubano.

Es también un modo de ahondar en los cánones de belleza afro que hoy día se manifiestan en la cultura popular cubana. “Más que una moda, trae consigo una carga histórica, de conciencia e identidad de lo negro”, se declara en la página web dedicada a esta iniciativa.

Desde el cabello afro natural, pasando por el trenzado, hasta los dreadlocks, Lo llevamos rizo concede a todos los estilos un mismo valor estético, en tanto cada uno de ellos es válido. Una interesante manera de hacerlo es brindando la posibilidad al público de participar directamente, mediante el premio de la popularidad, reconoció Delahante Matienzo.

A su juicio, es importante que el proyecto asuma este rol como iniciativa de carácter participativo. “Les ayuda a las personas a entender muchas cosas, pero desde dentro, siendo partícipes”, dijo.

Celebrar el certamen en el contexto de la Bienal de La Habana es ideal para ese propósito, apuntó la artista. “La gente no solo va a las galerías en medio de un suceso cultural como la bienal, sino forman parte. Al mismo tiempo, la bienal no solo ofrece gran visibilidad, sino que brinda un acceso directo a las personas a esta experiencia”, explicó.

Para el actor Jorge Enrique Caballero, presentador del concurso, el proyecto, y el evento en particular ha sido fundamental para visibilizar algo que a estas alturas ,en la sociedad cubana, sigue siendo una zona ausente: el tratamiento y el cuidado del cabello afro natural como una estética y no como una conducta social.

La bienal y el malecón habanero, que es centro y límite de la ciudad, es el marco propicio para hablar de este tema, desde una propuesta que apueste por mostrar la belleza que hay también en el cabello afro. “Es esencial en medio de esta larga carrera por romper tabúes y quebrar prejuicios, ya sean raciales, de orientación sexual, identidad de género y cualquier otra condición”, dijo a SEMlac.

El concurso ofrece herramientas en ese camino para sortear obstáculos tangibles, como la escasez de productos y espacios que ayuden a orientar a las personas que decidan llevar su cabello afro al natural.

El proyecto ha propiciado la celebración de talleres, conferencias y otras actividades, espacios donde se ha potenciado la creatividad y la reflexión crítica sobre los patrones culturales de dominación y opresión, que históricamente han estigmatizado el cabello afro, “alejado de los cánones de belleza occidentales” impuestos por la colonización.

Para Delahante Matienzo, es importante acotar también que la identidad afro va más allá de la cuestión del cabello, si bien es fundamental despojarse de estigmas al reivindicar que puede llevarse así y es bello.

Según Caballero, esta es una iniciativa que debería continuar creciendo en participantes y espacios del país. La primera edición de Lo llevamos rizo tuvo lugar en la XII Bienal de La Habana, en 2015, y formó parte del Proyecto Entre, Dentro, Fuera.