Vivos tras 54 horas bajo los escombros, un milagro que mantiene la esperanza

AGENCIA EFE
08 de Febrero de 2023
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Vivos tras 54 horas bajo los escombros, un milagro que mantiene la esperanza. EFE/EPA/ERDEM SAHIN.
Vivos tras 54 horas bajo los escombros, un milagro que mantiene la esperanza. EFE/EPA/ERDEM SAHIN.

Ankara, 8 feb (EFE).- En la provincia del sureste de Turquía de Adiyaman un padre y su hijo han sido rescatados por los bomberos después de llevar 54 horas atrapados entre los escombros de un edificio arrasado por los terremotos que sacudieron el país el lunes.

En las últimas horas se han producido varios rescates de personas que llevaban mas de 50 horas sepultadas por los cascotes mientras que los equipos especializados excavan en una búsqueda cada vez más desesperada.

En el distrito de Besni los bomberos redoblaron su trabajo al escuchar unas voces procedentes de unas ruinas y después de horas de esfuerzos lograron liberar a Ahmet Aydin y su hijo Yusuf. De momento no se tienen más detalles sobre su estado de salud.

En el centro de la ciudad de Karamanmaras, una de las más afectadas, una mujer llamada Hilal Kocaoglu también ha logrado ser rescatada con vida el miércoles por la mañana de entre los escombros de un hotel derruido.

La agencia Demirören New informó de que los equipos de búsqueda y rescate que trabajaban entre los escombros del hotel intensificaron su labor por el sonido procedente de las ruinas a primera hora de la mañana y finalmente llegaron hasta Kocaoglu.

La mujer fue liberada de los escombros con heridas y hospitalizada tras recibir una primera asistencia por los equipos sanitarios en el lugar del rescate.

En Hatay, otra mujer llamada Semra Et también ha sido rescatada después de 53 horas bajo los cascotes.

"Muchas gracias. Os quiero a todos", fueron las primeras palabras que le dijo a los bomberos que la rescataron.

Los fallecidos por los devastadores terremotos del lunes superan los 7.100 en Turquía y hay más de 40.000 heridos, al desastre se une que muchos de los servicios básicos en el sureste de Turquía han dejado de funcionar en medio de temperaturas gélida.

El clima helado, con hasta -6 grados en la región, limita la capacidad de supervivencia a medida que pasan las horas desde el primer temblor en la madrugada del lunes.