La UE terminará el trimestre con cuatro vacunas pero sin unidad a Veintisiete

12 de Marzo de 2021
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Bruselas, 12 mar (EFE).- La Unión Europea (UE) terminará el primer trimestre de 2021 con cuatro vacunas distintas, tan solo un año después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarase al Covid-19 como pandemia, pero con un ritmo de vacunación inferior en comparación con el de otras partes del planeta que ha roto la unidad a Veintisiete.

La Comisión Europea (CE) -que ha negociado en nombre de los países de la UE contratos con ocho farmacéuticas- autorizó ayer la vacuna de Johnson & Johnson y sumada a las de Pfizer-BioNTech, Moderna y AstraZeneca, suponen ya 1.800 millones de dosis.

Esa cifra es más que suficiente para poder vacunar a los 450 millones de ciudadanos que hay en la UE, teniendo en cuenta, además, que la de Johnson & Johnson requiere una única dosis, en vez de dos, como los fármacos de las otras empresas.

RETRASOS
Sin embargo, entre los gobiernos europeos hay preocupación porque las farmacéuticas -principalmente AstraZeneca- están incumpliendo los compromisos adquiridos, retrasando las campañas de vacunación y obligando a redefinir los calendarios.

No obstante, la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyen, reconoció que Bruselas ha sido demasiado optimista respecto a las capacidades de producción de los laboratorios.

Según ha podido saber EFE, AstraZeneca entregará solo 30 millones de dosis en el primer trimestre, un tercio de lo pactado con el Ejecutivo comunitario a la hora de firmar el contrato.

Se trata del segundo incumplimiento anunciado por la compañía, ya que a finales de enero dijo que iba a entregar sólo 40 millones de dosis.

El comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, responsable de buscar soluciones con los laboratorios a los problemas de producción, cargó ayer en Twitter contra la farmacéutica: "es hora de que la junta de AstraZeneca ejerza su responsabilidad fiduciaria y haga lo que sea necesario para cumplir con los compromisos de AstraZeneca".

Aunque las críticas se centran en la farmacéutica anglo-sueca, también Johnson & Johnson anunció ayer, tras recibir la autorización, que no empezaría a distribuir su vacuna hasta la segunda mitad de abril.

También Pfizer tuvo que frenar su distribución en enero por reformas en su planta de Bélgica y tardó un mes en recuperar el ritmo de entregas.

FIN DE LA UNIDAD
Ante estos retrasos, diversos países de la UE han decidido actuar por su cuenta, y ampliar las alternativas con Rusia, China e Israel, rompiendo la unidad a Veintisiete.

Hungría, República Checa y Eslovaquia está recibiendo lotes de la vacuna rusa Sputnik V e Italia ha llegado ya a un acuerdo con Moscú para fabricar una parte del fármaco.

Polonia, por su parte, ha llegado a un acuerdo con Pekín para recibir el fármaco Sinopharm y Austria y Dinamarca han acordado con Israel fabricar conjuntamente futuras vacunas necesarias para combatir las variantes del virus.

La aparición de las variantes, además, también ha roto la unidad comunitaria en cuanto a cierre de fronteras, pese a los intentos de Bruselas por buscar una solución coordinada.

En enero, los Jefes de Estado y de Gobierno acordaron prohibir los viajes no esenciales con respecto a aquellas zonas de la UE con una incidencia acumulada de al menos 500 casos por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo, Bélgica, Alemania, Finlandia, Hungría, Suecia y Dinamarca han establecido restricciones más duras, lo que ha llevado al Ejecutivo comunitario a enviarles una carta pidiéndoles explicaciones.

CRISIS CON REINO UNIDO
Los incumplimientos de AstraZeneca y las insinuaciones de Bruselas de que la empresa estaba desviando al Reino Unido vacunas que correspondían a la UE llevó a la Comisión a crear un mecanismo de control sobre las exportaciones de las dosis fabricadas en territorio comunitario.

Este mecanismo -que Bruselas extendió ayer hasta finales de junio- conllevó una crisis política con Londres y Dublín, porque en una versión inicial del reglamento se establecían controles entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, poniendo en riesgo los Acuerdos de Viernes Santo, que las negociaciones deL Brexit se han esforzado por salvaguardar.

Esta misma semana, además, el Gobierno británico llamó a consultas al embajador de la UE en Londres, Joao Vale de Almeida, por la afirmación del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, de que el Reino Unido y Estados Unidos están bloqueando la exportación de vacunas.

Mientras tanto, Bruselas negocia con Washington la forma de garantizar el suministro de vacunas, después de que el presidente estadounidense, Joe Biden, asegurase esta semana que su Gobierno "compartirá" las vacunas con el resto del mundo si tiene excedentes.

Algo que parece probable a juzgar por los contratos que ha negociado Washington.

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