Fue Esteban “Pajarito” Reyes orgullo del deporte blanco

México, 19 Mar. (Notimex).- El ex tenista Esteban Reyes, conocido como “Pajarito”, fue considerado un orgullo para el deporte blanco por ser el primer mexicano en derrotar a Estados unidos en una Copa Davis.

Esteban falleció este miércoles a los 100 años de edad de un paro respiratorio, dejando en la historia del tenis mexicano aquel primer triunfo sobre el estadunidense Gene Mako, en 1935.

Oriundo de Contepec, Michoacán, Reyes nació el 22 de julio de 1913, hijo de Nicolás Reyes Chávez y Catalina González González, quienes con cuatro hijos más viajaron a la capital mexicana en busca de mejoras económicas.

El gusto por el tenis en Esteban y sus hermanos Victoria, Teresa, Diego y Félix nació en el Club Tacubaya, en la Ciudad de México, donde trabajaban de recogebolas.

Posteriormente, se dedicaron a laborar en el Junior Club del Distrito Federal, donde además comenzaron a practicar el deporte con raquetas de madera que realizaban ellos mismos.

Reyes participó por primera vez en un torneo de tenis, cuando el concesionario del Club Chapultepec, Eduardo Mestre Ghigliazza, organizó un encuentro para los empleados, el cual fue ganado por “Pajarito”.

En 1932 ganó el Campeonato Nacional Juvenil al derrotar al favorito Ángel Roldán, y un año después, participó en el round robin que organizó la entonces Asociación Mexicana de Tenis para seleccionar a los jugadores de Copa Davis que enfrentarían a Estados Unidos.

En los Juegos Olímpicos Centroamericanos de San Salvador 1934 se convirtió en el ganador de la medalla de plata, al ser vencido por el cubano Ricardo Morales, y para 1935, “Pajarito” se convirtió en el primer mexicano que le ganó un punto a Estados Unidos en Copa Davis en cinco sets ante el norteamericano Gene Mako.

Además, fue integrante del equipo mexicano de Copa Davis por varios años y conquistó varios títulos internacionales y nacionales, en singles y dobles, hasta su retiro en 1941.

Reyes contrajo matrimonio con Herlinda Delgado y procreó tres hijos, Esteban, Rosa María y Patricia, a quienes inculcó el amor por el tenis.

Rosa María ganó sin perder un game el Orange Bowl, a los 11 años de edad; llegó a semifinales de dobles, tres veces en Wimbledon (1957, 1958 y 1959) y una vez en Roland Garros (1969), mientras que Esteban obtuvo importantes triunfos sobre el australiano Malcolm Anderson, el campeón inglés Billy Night y el campeón de Wimbledon, el español Manolo Santana.

Por su parte, Patricia fue semifinalista juvenil en Wimbledon y finalista del Orange Bowl; además, junto con su hermana, ganó en Francia a las campeonas de Wimbledon Virginia Wade y Ann Haydon.

Tras su retiro, Reyes fue entrenador de Copa Davis y de los equipos en Juegos Panamericanos.

Entre sus pupilos se encuentran Rafael “Pelón” Osuna, Gustavo y Toño Palafox, Carmelita Christlieb, Mela Ramírez, Hilde Heyn, Marcelo Lara, Vicente Zarazúa, Joaquín Loyo Mayo, los hermanos Rolando y Armando Vega, Mario Llamas, Francisco Guerrero Arcocha, José María Zubirán y Alina Balbiers, entre otros.