Realidad virtual, una tecnología versátil que se expande

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Realidad virtual, una tecnología que el activismo y cine buscan explotar.

Guadalajara, Jalisco. 16 de julio de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- Sobre su cara hay un visor que lo hace parecer personaje de ciencia ficción. Saúl cree estar listo y pide que inicien el juego; sin salir de su sala, y con cautela, se adentra en un bosque nevado mientras un asesino acecha, poco después el juego acaba y vuelve al mundo real sorprendido por los usos de la realidad virtual, una tecnología que sectores como el activismo y el cine buscan explotar.

Aunque usualmente se le asocia con su aplicación en videojuegos, la realidad virtual (VR, virtual reality) es una tecnología que puede servir como una “poderosa” herramienta para iniciar con un cambio social, resalta Dulce María Ramírez Islas, directora ejecutiva de la asociación civil Igualdad Animal México, ente que usa la VR en sus campañas.

La activista menciona que desde su organización trabaja en estrategias para aumentar el alcance de los derechos de los animales, por lo que se crean campañas creativas para este fin y para crear una empatía entre la sociedad y los animales. Uno de estos ejemplos, agrega, es el uso de la realidad virtual para ayudar a mostrar una perspectiva diferente.

El año pasado, la organización presentó una campaña, iAnimal, en la que se hace uso de la realidad virtual para mostrar los procesos industriales que atraviesan los animales durante la producción de cárnicos de origen bovino o porcino. “Nosotros creemos que la información es poder para el cambio, si tengo la información, puedo decidir conscientemente”.

Para concretar esta estrategia se utilizaron cámaras con múltiples lentes, con lo que se capturan imágenes en movimiento en un ángulo de 360 grados. Posteriormente, se adquirieron otros tipos de lentes para agregar la perspectiva de “ojo de pez” en la investigación que se realizó con la producción de carne de pollo.

Dulce Ramírez señala que luego de que los usuarios se adentran en este tipo de experiencias virtuales, expresan un cambio en su manera de pensar sobre la industria de la producción y esa es una de las oportunidades que brinda esta tecnología. “Definitivamente es un tema de innovación, tienden a convencer y atraer, y en un principio nos da la oportunidad de hablar un tema concreto para un cambio específico”.

Tecnologías para hacer cambios

Aunque el objetivo de la estrategia iAnimal es mostrar la realidad que ocurre en los procesos de producción de alimento de origen animal, Dulce Ramírez indica que esta tecnología puede usarse para incidir en el cambio de conductas en torno a otras problemáticas sociales.

“Lo que buscamos es un cambio social permanente que nos haga vivir en un mundo mejor al que creemos o pensamos que merecemos”.

Dulce Ramírez refiere que hay estudios que comparan la experiencia de la realidad virtual con los videos convencionales y que señalan que existe un cambio en los hábitos alimenticios luego de que los usuarios observan el proceso de producción animal a través de lentes de VR.

“Este estudio nos dice que vamos por buen camino, que el impacto es genuino y saber sobre las personas que experimentan iAnimal en comparación con un video en tabletas nos abre las puertas a seguir experimentando con 360”. Para la activista, la realidad virtual se puede aplicar en otros casos, como para documentar la tala de árboles para la industria del papel.

Como si fuera de ciencia ficción

Hace más de 50 años, Morton Heilig inventó un prototipo llamado sensorama, este era un dispositivo mecánico desarrollado en 1962 y era capaz de ofrecer al usuario la experiencia de andar en bicicleta sin levantarse ni moverse un centímetro.

Este proyecto ofrecía la oportunidad de inmersión sensorial, se considera un precursor de la realidad virtual. Para hacer funcionar el dispositivo, el usuario debía de colocar su cabeza dentro de la cabina del sensorama y mediante un funcionamiento mecánico se producían los efectos especiales para aparentar una realidad.

Durante esa época, los carteles anunciaban que sensorama contaba con tecnología capaz de ver el ambiente en 360 grados, había color y vibraciones e incluso el dispositivo podía emular olores y corrientes de viento para hacer más realista la experiencia. Sin embargo, no se contó con el éxito esperado y el proyecto se fue apagando poco a poco.

Posteriormente los principios utilizados en sensorama fueron retomados con la tecnología disponible para adaptarse a distintas necesidades recreativas. La realidad virtual ahora cuenta con un auge ya que existen facilidades para acceder a estos productos audiovisuales desde los dispositivos móviles.

En la actualidad, la realidad virtual ha encontrado tierra fértil con los videojuegos, pero también organismos como Google la han adoptado para explotar el mundo del arte con recorridos virtuales en museos, pero esta tecnología también ha incursionado en la industria cinematográfica.

El séptimo arte ¿en 360?

Los usos de la tecnología para capturar momentos y realidades en 360 grados es una de las oportunidades para innovar en el cine; durante su pasada gira por Jalisco, el festival de documentales Ambulante dedicó una de sus salas, el Salón Transmedia, a la presentación de narrativas de no ficción, entre ellas algunas relacionadas con la realidad virtual.

Durante estas actividades, Roberto Fiesco, productor y director de cine, compartió su experiencia sobre la realización de narrativas audiovisuales aprovechando la tecnología que ofrecía la realidad virtual y exhibió uno de sus trabajos, Peplum, en el que usó esta técnica y “sembró” una cámara 360 para contar la perspectiva de una persona aficionada al fisicoculturismo.

El realizador menciona que el uso de esta tecnología para los productos audiovisuales de no ficción puede incentivar una empatía entre los espectadores e invitar a reflexionar después de la inmersión. “La realidad virtual es un vehículo para reflexionar, lo que hace es transportarte inmediatamente a un espacio que no es el espacio real donde estás viviendo, para llevarte de alguna manera a otras realidades”.

El trabajo de Fiesco fue uno de los tres proyectos que el Festival Internacional de Cine Guanajuato apoyó con el fin de incursionar con la industria cinematográfica en la realidad virtual. El director comparte que fue un reto trabajar con nueva tecnología, pero gracias a ello también se replantea la narrativa tradicional.

Desde su perspectiva, el uso de este tipo de técnicas de realidad virtual rompe paradigmas establecidos en la industria cinematográfica y orilla a los realizadores a experimentar con estos métodos, sobre todo entre las producciones o documentales con un sentido más social, que son aquellas que han sabido aprovechar la VR.

“Probablemente nuestro nivel de conciencia, al estar buena parte de nuestros sentidos del cuerpo alertas a lo que está pasando, nos genera mucha más empatía e interés porque no es una experiencia pasiva”. (Pablo Miranda Ramírez)