En México, la justicia no te toca la puerta, tienes que sistemáticamente insistir a las autoridades judiciales para que hagan su trabajo y denunciarlos cuando no lo hacen. FOTO: ILUSTRATIVA/ PIXABAY.

México, julio (SEMlac).- Cuando en tu país te niegan el acceso a la justicia, solo queda recurrir a las instancias internacionales como las Naciones Unidas y la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. En México, la justicia no te toca la puerta, tienes que sistemáticamente insistir a las autoridades judiciales para que hagan su trabajo y denunciarlos cuando no lo hacen.

La periodista Soledad Jarquín Edgar, en charla con los comunicadores Antonio Sumano y Francisco J. Sánchez, contó cómo pasó a formar parte de ese ente político, que son las madres de las hijas víctimas de feminicidio, quienes se han visto obligadas a tomar las calles, desde hace años, primero en busca sus hijos desaparecidos y después, por la violencia contra las mujeres en el país, como en Ciudad Juárez, Chihuahua.

“Una periodista en busca de Justicia” se tituló el tema de las charlas periodísticas de la pasada semana. Dan cuenta de cómo desde hace cuatro años, desde el 2 de junio de 2018, fue asesinada María del Sol Cruz Jarquín, la fotoperiodista hija de Soledad, en Juchitán junto a la candidata Pamela Terán y el chofer. Las autoridades locales y federales, a pesar de la lucha incansable ante todas las instancias –incluido el presidente Andrés Manuel López Obrador–, no esclarecieron los hechos y en noviembre de 2021 fue sobreseída la investigación por la Fiscalía de Oaxaca, con lo cual se cae el caso parcialmente.

El Tribunal Feminista en Oaxaca, una corte pública creada por la organización social, se realiza con juezas prestigiosas que participaron en sentencias como el Caso Algodonero y Digna Ochoa; analizan siete feminicidios, entre ellos el de María del Sol y concluyen que no hay nada que hacer en Oaxaca y el único camino es buscar la justicia en el ámbito internacional.

De formación académica en la Universidad de Guadalajara y desempeño profesional desde hace cuatro décadas en su natal Oaxaca, Soledad descubre su convicción por darle voz a las mujeres, cuando a estas se les daba importancia como una curiosidad o de plano “las tiraban de a locas”. Esto le da pie para tocar otra puerta y se da la oportunidad de dirigir el suplemento Las Caracolas del periódico El Imparcial, por 18 años.

Ser periodista, una desventaja frente al poder

La periodista, especializada en la condición social de las mujeres, señala la ironía en el cambio del trato que recibe cuando llega a la Fiscalía, que pasa a ser “de la periodista a la señora Soledad” por la exigencia en el esclarecimiento del feminicidio de María del Sol.


Ser periodista le generó una confrontación sistemática con el fiscal Rubén Vasconcelos Méndez, porque daba a conocer a la luz pública los obstáculos y poco avance de la investigación. Finalmente, ante el desaseado desempeño, no solo por el caso de María del Sol, sale el fiscal, pero lo premia el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, primero como secretario de Bienestar y después, en la representación del Estado de Oaxaca.

Soledad sabía que estaba en un doble riesgo, al igual que pasó con la periodista Lourdes Maldonado López, en Baja California, en franca lucha frente al exgobernador Jaime Bonilla Valdez, hasta que terminaron matándola. “No hay protección ni apoyo para las y los periodistas”, afirma Soledad.

¿Se pierde la objetividad como periodista?
Ante el cuestionamiento, Soledad responde lo que ella misma se ha cuestionado tantas veces, por el dolor de la pérdida, primero de su hija y después de su padre y su hermano. El proceso de recuperación, la vocación y el deseo de justicia la obligan a seguir adelante. Eso sí, alejada de la estructura del poder. “Hay que darle la voz a la ciudadanía”.

“Hay que darles la voz a esas madres, muchísimas madres”, cuenta que ha conocido a unas 100. “Siempre hay una nueva madre en busca de justicia”.

Al respecto sostiene, profesional como es, que los medios deben replantearse la relación con el poder, que no prevalezca el valor comercial de la información por las empresas, que se den buenos sueldos, seguridad, eliminar la precarización.

El periodismo debe dejar de mirar el poder, dejar de llenar los medios de boletines y entender que el periodismo tiene otras voces. Que las nuevas generaciones hagan periodismo de investigación, que ya hay quien lo hace y muy bien, comentó.

La impunidad inaceptable en otros países
Recién llegada de su gira por países europeos en busca de justicia, con el acompañamiento de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, acudió en Ginebra al Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), para presentar la denuncia al Estado Mexicano por la inacción en el caso del feminicidio de María del Sol Cruz Jarquín.

Constató el asombro de europarlamentarios, diversos funcionarios de la Unión Europa y periodistas ante el nivel de impunidad en México, pues les resultaba muy difícil de comprender que no hubiera sanciones, al reseñar los delitos sin esclarecer, de la desaparición de pruebas y creación de un testigo ante el doble feminicidio y homicidio de Juchitán, Oaxaca, el 2 de junio de 2018.

La CEDAW, si acepta el caso, está integrado por expertas que cuentan con la facultad para emitir casos individuales y resoluciones con carácter vinculante, ya que el Estado Mexicano ha reconocido plenamente su competencia. Es el primer caso de feminicidio presentado ante el Comité de Naciones Unidas.