Reunidas en el Palacio de Cultura de Tlaxcala, mujeres pertenecientes a 42 pueblos originarios de 22 países de América pusieron una nueva agenda para acabar con la discriminación. FOTO: SEM MÉXICO.
Tlaxcala, México, mayo (SEMlac).- Reunidas en el Palacio de Cultura de Tlaxcala, mujeres pertenecientes a 42 pueblos originarios de 22 países de América pusieron una nueva agenda para acabar con la discriminación hacia las mujeres al incluir fuertemente las garantías para erradicar las violencias ambientales, la defensa del territorio y el fin del racismo.

Son tres retos centrales que los Estados deben afrontar de cara a la Recomendación 39 de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), dijo en entrevista con los medios Gladys Acosta Vargas, presidenta del Comité de Expertas de CEDAW, al referirse a la Recomendación General Número 39 sobre los Derechos de las Mujeres y Niñas Indígenas, cuyo proceso de consulta se llevó al cabo aquí los días 19 y 20 de mayo.

Entre esos tres retos centrales “Uno es que se tienen que hacer cargo del pasado, de la herida, las heridas abiertas en el pasado para las mujeres y niñas indígenas no se han sanado. No se ha hecho el proceso de sanación que ellas demandan”, agregó la feminista peruana “Respecto del presente, se tienen que hacer cargo de la conflictividad en que estamos el día de hoy. Las mujeres indígenas están en la primera línea de fuego, por lo tanto, los Estados parte de esta Convención tiene que garantizar no solamente sus derechos, sino también sus vidas. La cantidad de mujeres indígenas defensoras del territorio que han sido asesinadas es enorme. Unas son más conocidas que otras, pero la cifra no para. Creo que es hora de tomar el toro por las astas y decir esto no puede pasar”, sentenció la abogada y socióloga.

“Van a seguir luchando y nosotros vamos a seguir exigiendo. Esa es la verdad. Este es un territorio de lucha muy, muy fuerte. Los Estados parte tienen su responsabilidad internacional en esto y la tiene que cumplir.”

El tercer reto es para todas: “La recomendación general mira un futuro. Ese mensaje no es solamente para las mujeres indígenas, que es cierto que su voz no ha sido suficientemente escuchada. Las mujeres le están hablando al mundo. El respeto por sus creencias, su espiritualidad, por la manera en que ellas manejan su vínculo con la naturaleza, las semillas, su alimentación, no es solamente para las mujeres indígenas, los pueblos indígenas. Es para el mundo.”

A Tlaxcala, llegaron mujeres indígenas de la Amazonía peruana y brasileña, de la Guyana Francesa en el Caribe, de los Andes bolivianos y chilenos, de Colombia, Guatemala y todas las regiones de México.

Cecilia Ramírez, integrante de Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI), abundó, “se discutía el tema del derecho a la tierra. Para nosotras, mujeres indígenas viviendo en áreas urbanas o rurales, hay una conexión comunitaria con la tierra y con el universo que es el territorio, no solo las tierras. Allí encontramos dos situaciones, el problema de la expropiación de los territorios por parte de los Estados y el problema interno del acceso igualitario a la tierra.” Así, la recomendación viene a sumar y forzar a los estados a cumplir esa responsabilidad” que ya está en otros lugares como la Convención 169.

Añadió que un reto es poder incluir el racismo que no está hasta hoy incluido en ningún otro instrumento, ni en CEDAW ni en la Plataforma de Acción de Beijing.

Por su parte, la Representante de ONU Mujeres en México, Belén Sanz, destacó que “esta recomendación general construye sobre donde están las ausencias en materia de derechos de las mujeres y niñas indígenas, identifica por medio de las demandas que ellas hacen, incluso los vacíos que existen en la CEDAW y así crear un documento vinculante para los Estados parte”.

La anfitriona de la reunión, la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres de México, Nadine Gasman Zylbermann, explicó que es la primera y única reunión que va a ser presencial de cara a la próxima reunión en Ginebra donde se va a presentar y “fue precedido por un diálogo nacional de 90 mujeres de 68 pueblos de México.”

Contó también con el apoyo del INPI y fue organizado también por las expertas del Comité CEDAW, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ONU Mujeres y UNICEF.