El arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, en una fotografía de archivo. EFE/Jorge Núñez.

Oviedo (España), 18 may (EFE).- El arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, distinguido este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2022 por su “excepcional contribución” al conocimiento de las sociedades y culturas prehispánicas, ensalzó “los lazos indisolubles” de México y España, “países hermanos” que “deberán estrechar aún más sus relaciones”.

Matos Moctezuma se expresó así en unas declaraciones difundidas por la Fundación Princesa de Asturias tras conocer que ha tenido el “altísimo honor” de ser reconocido con un premio que le llena de “orgullo” y que también le ha hecho recordar a los maestros que le formaron en el campo de la antropología y, especialmente, en el de la arqueología.

“Penetrar en el pasado para traerlo al presente ha sido la labor que de manera constante he desempeñado a lo largo de mi vida y el día de hoy veo con enorme satisfacción los frutos de esa tarea, que me permitió conocer nuestra propia historia y cómo esta se unía con la historia de otros países como España”, manifestó este arqueólogo que ha trabajado en yacimientos como los de Comalcalco, Tepeapulco, Bonampak, Teotihuacán, Cholula, Tula, Tlatelolco y Tenochtitlán.

Matos Moctezuma expresó su agradecimiento a los promotores de su candidatura, Adolfo Castañón, secretario de la Academia Mexicana de la Lengua (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2000), y por Enrique Graue Wiechers, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, (Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2009).

Igualmente, agradeció el apoyo a su candidatura de sus “queridos y admirados amigos” Pablo Rudomín y Francisco Bolívar Zapata, científicos mexicanos que fueron distinguidos con el Premio Príncipe de Investigación Científica y Técnica en 1987 y en 1991, respectivamente, así como al jurado.

Matos Moctezuma ha sido impulsor de investigaciones que han permitido profundizar en la historia del imperio azteca y reconstruir las civilizaciones de México y Mesoamérica.

Sus trabajos, según resaltó el jurado que le ha concedido el premio, constituyen, “por la intensidad y la continuidad de la investigación de campo, páginas ejemplares del desarrollo científico de la arqueología y del diálogo fecundo con el pasado, entre culturas distintas y entre las ciencias sociales y humanas”, y han servido “para reconstruir las civilizaciones de México y Mesoamérica, y para hacer que dicha herencia se incorpore con objetividad y libre de cualquier mito”.