La cantante Lisset sigue afrontando la muerte de su padre, el maestro Willy Gutiérrez, quien perdió la vida el pasado 18 de enero víctima del cáncer linfático que le aquejaba. FOTO: AGENCIA MÉXICO.

La cantante Lisset sigue afrontando la muerte de su padre, el maestro Willy Gutiérrez, quien perdió la vida el pasado 18 de enero víctima del cáncer linfático que le aquejaba.

A casi una semana de la lamentable noticia, la cantante externó su tristeza y contó algunos detalles de los últimos momentos de vida del recordado profesor del reality “La Academia” en entrevista para el programa Venga la Alegría.

“Estoy tan en paz y tan tranquila porque todos los días de mi vida le dije cuánto lo amaba y… llevo su enseñanza, su legado, él me enseñó a venerar, a honrar y amar mi carrera. Gracias a todos ustedes, pero hasta el final de sus días, y todos los días hablaba con él, por eso hablen con la gente que aman, honren a sus padres, a la gente que de verdad aman, todos los días háblenle, díganle lo mucho que los quieren, porque somos muy frágiles”, dijo Lisset al borde del llanto.

Posteriormente, la intérprete relató: “Hasta el último momento mi hermana Denise, que fue la que tuvo el valor de entrar a terapia intensiva desde el primer día, fue quien sostuvo siempre su mano y lo revisaba y hablaba con él y le ponía su música preferida”.

Asimismo, la artista recordó lo fuerte que fue su padre al enterarse de la enfermedad que padecía. “Con mucha filosofía él, para nosotros fue un golpe muy fuerte, pensábamos que estaba a tiempo, pero un cáncer linfático es muy agresivo. Él es un titán, lo puse en mi Instagram, es un titán, ¡qué manera de ser tan fuerte!, su cuerpo aguantó ¡muchísimo!”.

De la misma forma, Lisset alabó a su madre, quien acompañó a papá en todo momento durante 5 décadas. “Mi mamá que es mi héroe y la persona que me queda, mi pilar, lo cuidó 50 años, cumplieron 50 años el 3 de enero, de ser pareja, y lo cuidó y lo amó, y fue el amor de su vida”.

Y recordando la labor que hizo su padre en el ambiente artístico, sobre todo en el famoso programa de concursos, Lisset manifestó: “La Academia fue icónica a nivel internacional y mexicana, mi papá con ese rigor, con esa disciplina, les enseñó y nos enseñó a todos a través de la televisión de qué se trata el arte, de qué se trata cantar bien, la importancia de separarse”.

Finalmente, Lisset tomó con filosofía el hecho de no poder estar presente en el momento que su padre murió, pues debido a su contagio de Covid-19, tuvo que permanecer aislada.

“El murió el 18 de enero… el cumplió 76 años y a mi me dieron positivo a Covid el jueves, y por algo Diosito también me ató un poquito las manos y me dejó en mi casa encerradita porque sino me hubiera ido corriendo también a aventármele, no sé, no sé, por algo Dios hace las cosas”, remató.