Rosendo Anaya Aguilar, secretario de Desarrollo Agropecuario.

Querétaro, 22 Oct 2021.- La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) en Querétaro ya solicitó apoyo al Gobierno Federal para poder apoyar a los productores que aún se encuentran afectados por las inundaciones de las semanas pasadas, esto a través de la delegación estatal de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).


Rosendo Anaya Aguilar, secretario de Desarrollo Agropecuario, afirmó que sí está teniendo reuniones con el delegado de SADER, José Manuel Hernández Gaytán, para poder gestionar un recurso de apoyo emergente tras los reclamos de los agricultores por la falta de sustento desde la Federación.


‘Justamente en estas semanas me estuve reuniendo con el delegado estatal de SADER aquí en Querétaro, para hacer del conocimiento la problemática que se había presentado con esto de las inundaciones y poder invitarlo para que se involucre y haga lo propio desde las oficinas centrales’, asentó.


El funcionario reconoció que hasta el momento no han tenido respuesta por parte de la dirección central de SADER, aunque se mantienen abiertos a la posibilidad de que pueda haber un apoyo de emergencia durante el plan para recuperar las cosechas y hectáreas de terreno que se perdieron.


Precisó que el plan emergente contempla la participación de los distintos niveles de gobierno, comenzando desde lo local con las presidencias municipales, gobierno estatal y un espacio para la federación, tanto para atender las inundaciones como para la recuperación del daño posterior.


En este sentido, detalló que son al menos 4 mil 600 productores los que se han visto afectados por las inundaciones, repartiendo sus terrenos en más de 7 mil hectáreas para siembra y riego, las cuales se encuentran en evaluación para determinar un monto total del recurso de apoyo.


‘Vamos a determinar de qué manera quedan establecidos los apoyos, ya sea a través de un seguro catastrófico que se tenía contratado o en apoyos de manera directa o en especie desde el gobierno estatal’, afirmó.


De las 7 mil hectáreas que quedaron afectadas, al menos 2 mil estaban identificadas para riego, por lo que estás no entrarían dentro del seguro para daños debido a sus características y que pudieron encontrar más beneficio con la lluvia.