Millones de servicios de comida y agua potable y múltiples equipos de rescate continúan estos días llegando a los damnificados por el huracán Ida. FOTO: EFE/Tannen Maury.

Miami, 31 ago (EFE).- Millones de servicios de comida y agua potable y múltiples equipos de rescate continúan estos días llegando a los damnificados por el huracán Ida, que azotó el domingo Luisiana causando cortes de electricidad masivos, grandes destrozos y carreteras cortadas, además de haber dejado a su paso al menos cuatro muertos.

“Estamos suministrando 4,4 millones de comidas rápidas, 3,2 millones de litros de agua y miles de toldos así como generadores de energía a las personas afectadas” por Ida en Luisiana y Misisipi, señaló este martes en un rueda de prensa telemática Daniel Llargués, portavoz nacional de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

Llargués destacó que las tareas de desescombro y limpieza están en marcha, pero que las intensas lluvias e inundaciones que arrastra Ida “seguirán siendo una amenaza hasta el miércoles”.

Dos días después de que Ida desembarcara en la costa de Luisiana, cerca de Port Fourchon, como un poderoso huracán de categoría 4, comienza a revelarse el alcance de la destrucción que ha dejado a su paso.

Al menos cuatro muertes se han relacionado hasta el momento con Ida, dos de ellas el lunes por la noche en Misisipi, donde al parecer varios vehículos fueron tragados por un profundo socavón que se abrió tras el hundimiento de una carretera, a causa de las torrenciales lluvias.

Según la web especializada Poweroutage.us., todavía hoy algo más de un millón de hogares permanecen sin luz en Luisiana y otros 50.000 en Misisipi, por lo que se ha desplegado también, en tareas de ayuda, equipo de restauración de energía del Ejército de EE.UU., agregó Llargués.

La portavoz y directora de comunicaciones de la Cruz Roja estadounidense, Grace Meinhofer, indicó en la conferencia que más de 1.500 residentes en Luisiana buscaron protección y ayuda este lunes en los 360 refugios habilitados por esta entidad.

“Contamos con 450 voluntarios y seguimos con la distribución de alimentos y artículos de primera necesidad. Hemos entregado más de 7.000 comidas y vamos a llegar a los afectados también con cocinas móviles en los próximos días”, detalló Meinhofer.

Orlando Bermúdez, del Servicio Nacional de Meteorología en San Antonio (Texas), apuntó que Ida, ahora ya convertida en una depresión, se encuentra arrojando intensas lluvias a su paso los valles de Tennessee y Ohio hacia el noreste del país.

“La situación sigue siendo bien preocupante para la región afectada por Ida por las cantidades de lluvia que trae y las inundaciones causadas”, añadió Bermúdez, quien advirtió del peligro de acumulaciones de hasta 6 pulgadas (15,5 centímetros) de lluvia hoy y mañana.

Las autoridades de Luisiana han avisado que los equipos trabajan para restablecer el servicio pero que podrían tardar varios días en volver a estar a pleno rendimiento.

El panorama en Nueva Orleans, que se mantiene por completo sin fluido eléctrico como parte de más de un millón de clientes de Luisiana, es devastador.

Muchos de los postes y cables de energía están bajo agua o enredados en los árboles, algunos de estos a medio caer, y apenas avanzan las labores para identificar los daños eléctricos, lo que hace prever un largo periodo antes de la restauración del servicio.

Ida golpeó las costas de Luisiana un 29 de agosto, el mismo día que el letal huracán de 2005 Katrina, que ocasionó más de 1.800 muertes en la región, especialmente debido a las inundaciones tras el rompimiento del dique.