Las autoridades niponas señalaron que siguen investigando el origen de las impurezas halladas en varios viales de las vacunas de Moderna fabricadas en España. FOTO: EFE/ Orlando Barría.

Tokio, 30 ago (EFE).- Las autoridades niponas señalaron este lunes que siguen investigando el origen de las impurezas halladas en varios viales de las vacunas de Moderna fabricadas en España, algunas de las cuales proceden aparentemente en los tapones de los frascos.

Japón decidió bloquear el pasado jueves 1,63 millones de dosis de vacunas de Moderna manufacturadas en una planta española como medida de precaución, después de que se hallaran “sustancias extrañas” en 39 viales (frascos que contienen 10 dosis), según informó el Ministerio de Sanidad.

Los 1,63 millones de dosis cuyo uso se suspendió habían sido distribuidas para su aplicación en cinco prefecturas niponas (Ibaraki, Saitama, Tokio, Gifu y Aichi), correspondían a tres lotes de las vacunas y de ellas en torno a medio millón habían sido ya inoculadas.

Posteriormente, las autoridades locales de otras dos prefecturas, Okinawa y Gunma, decidieron paralizar temporalmente la inoculación con vacunas de Moderna después de que se encontraran impurezas en viales procedentes de lotes distintos a los bloqueados el pasado jueves.

El Ministerio de Sanidad “está haciendo esfuerzos para recopilar información sobre los detalles de estos casos y sobre las anomalías detectadas, y estudiará las posibles causas en un comité de expertos”, dijo hoy en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo, Katsunobu Kato.

El Gobierno también anunció el sábado que está investigando la muerte de dos personas que fueron vacunadas con uno de los tres lotes de Moderna antes de ser retirados, para tratar de esclarecer si están conectados con la inoculación.

Por el momento “se desconoce si hay relación” entre los fallecimientos y la vacunación, según recordó hoy Kato, quien añadió que las muertes fueron anunciadas “para aportar transparencia” al proceso de monitorización de las vacunas.

Tanto Moderna como su distribuidora en Japón, Takeda, y la farmacéutica española Rovi, que produce la vacuna de la firma estadounidense para el mercado europeo y el nipón, están investigando por su parte el origen del problema y los riesgos que podría representar para la salud.

En el caso de las impurezas detectadas en Okinawa, se cree que se trataría de restos de los tapones de goma de los viales que se habrían desprendido al introducir de forma inadecuada la aguja de la jeringuilla, según señaló el Ministerio de Sanidad en la víspera.

Takeda ha confirmado que los viales no presentaban ninguna irregularidad antes de su uso, según las autoridades niponas, que consideran que los fragmentos desprendidos no suponen un riesgo sanitario al ser demasiado grandes para pasar por la aguja.

El Ministerio japonés ha vuelto a publicar una guía de recomendaciones para evitar que se repita este problema, que también se ha observado a la hora de administrar vacunas de otros fabricantes y en diferentes lugares.

En cuanto a las anomalías presentes en los viales de Moderna de las partidas bloqueadas, la farmacéutica estadounidense espera para comienzos de esta semana tener los resultados de un laboratorio independiente al que remitió las muestras.