Washington, 5 mar (EFE News).- El humo de los incendios forestales es más dañino para la salud respiratoria que las partículas finas provenientes de otras fuentes, incluido el de los automóviles, según un estudio hecho en el sur de California y que publica este viernes la revista Nature.

En los últimos años, estados como California han vivido las perores temporadas de incendios forestales de su historia reciente y solo en 2020 ardieron más 1.618.742 hectáreas, afectando especialmente a zonas rurales donde residen muchos latinos que trabajan en el exterior y no se pueden proteger adecuadamente para evitar inhalar el humo.

Junto a ellos, decenas de millones de estadounidenses de California y otros estados como Arizona y Colorado han sufrido en los últimos años graves incendios que han empeorado la calidad del aire que respiran.

Un equipo encabezado por Rosana Aguilera y Thomas Corringham, del Instituto Scripps de Oceanografía en la Universidad de California, puso a prueba la presunción de las reglamentaciones sobre la calidad del aire según la cual la toxicidad de las partículas de materia finas no varía entre diferentes fuentes de emisión.

Los investigadores centraron su atención en las partículas de materia finas PM2,5 con un diámetro aerodinámico de hasta 2,5 micrómetros (unidad de longitud equivalente a una milésima parte de un milímetro), que son el componente en el humo de los incendios forestales que más afecta la salud pública.

“Las partículas PM2,5 pueden ser inhaladas hasta los recesos más profundos de los pulmones y pueden ingresar en el flujo sanguíneo perjudicando órganos vitales, incluidos los pulmones”, señaló el artículo.

En Estados Unidos en las últimas décadas la presencia de PM2,5 en el aire ha disminuido como resultado de las reglamentaciones ambientales, con la excepción de las regiones más proclives a tener incendios forestales.

“Se estima que la presencia de PM2,5 resultantes de los incendios forestales aumentará con el cambio climático junto con la amenaza asociada para la salud humana”, escribieron los investigadores.

La investigación indica que las PM2,5 específicas de los incendios forestales “pueden causar un impacto mayor sobre la salud respiratoria que las PM2,5 de otras fuentes”, añadió el artículo.

“En cada prueba y cada combinación de variables para la definición de áreas y días de exposición a las nubes de humo de los incendios forestales, encontramos que las PM2,5 específicas de los incendios son hasta 10 veces más dañinas que las PM2,5 que no proceden de ese humo”, señalan los investigadores.