La ONU dijo hoy que es preocupante la actitud de gobiernos europeos que a su juicio están restringiendo las actividades de organizaciones que rescatan inmigrantes. FOTO: EFE/EPA/SALVATORE DI NOLFI.

Ginebra, 26 feb (EFE).- La ONU dijo hoy que es preocupante la actitud de gobiernos europeos que a su juicio están restringiendo las actividades de organizaciones que rescatan inmigrantes en el Mediterráneo y que incluso están tomando acciones penales contra ellas.

“Varios países europeos están restringiendo el trabajo de organizaciones que protegen los derechos de los migrantes y les procuran asistencia para salvar vidas”, lamentó la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet al presentar su informe global sobre los derechos fundamentales en el mundo.

Según los datos que citó y que provienen de la propia Unión Europea, países como Alemania, Grecia, Italia, Malta, Holanda y España emprendieron en conjunto medio centenar de acciones administrativas o penales desde 2016 contra entidades humanitarias dedicadas a la búsqueda y salvamento en el Mediterráneo.

Esta actitud de perseguir a las ONG humanitarias es más pronunciada en Italia y se intensificó a partir de 2019, comentó Bachelet al presentar esta información ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Actualmente solo habría cuatro embarcaciones humanitarias operativas en el Mediterráneo central, ruta que enlaza tradicionalmente el norte de África con Italia.

El resto de naves han sido incautadas o se les prohíbe operar.

“Esto aumenta la preocupación en relación a la seguridad de la gente en una de las ruta migratorias más mortales del mundo”, recordó la alta comisionada.

“Mi Oficina ha expresado preocupación de forma repetida por tales medidas, así como por actos de intimación, acoso, obstrucción y negación del acceso” a los inmigrantes, agregó.

Hoy una embarcación de la ONG alemana Sea Watch rescató a 45 inmigrantes que se encontraban en una barca a la deriva y hace dos días se reportó la muerte de al menos 41 en un naufragio ocurrido el sábado pasado.

Ese fue el segundo naufragio en el Mediterráneo con más víctimas, de las que se han registrado 160 desde que empezó el año.

Según cifras oficiales, 3.800 personas llegaron a Italia por mar en el mismo periodo, de las cuales más de 2.500 zarparon desde Libia y la mayoría de las restantes de Túnez, de donde las salidas de inmigrantes irregulares se han quintuplicado en una comparación interanual.