El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmará este martes varios decretos relacionados con su política de "equidad racial" para avanzar su agenda de igualdad. FOTO: EFE/Kevin Dietsch.

Washington, 26 ene (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmará este martes varios decretos relacionados con su política de “equidad racial” para avanzar su agenda de igualdad con reformas en la policía, los programas públicos de vivienda y para eliminar el uso federal de prisiones operadas por compañías privadas, informaron los medios locales.

Susan Rice, asesora de Biden para política interna, explicará el alcance de decretos en una rueda de prensa y posteriormente el presidente se referirá a ellos en un acto posterior.

Estas actividades transcurrirán mientras en el Congreso los cien miembros del Senado prestarán juramento para el juicio político del expresidente Donald Trump, acusado formalmente anoche por la Cámara de Representantes de haber incitado la asonada del 6 de enero que dejó al menos cinco muertos, incluido un policía.

La semana pasada, a poco de su investidura presidencial, Biden firmó órdenes ejecutivas incluida la instrucción para que el Gobierno federal “adopte un enfoque integral en la promoción de la equidad para todos, incluidas las personas de color y otras que, históricamente, han sido desatendidas, marginadas y afectadas negativamente por la pobreza y la desigualdad”.

En el marco de ese decreto el Consejo de Política Interna, que encabeza Rice, tendrá la responsabilidad de coordinar con las agencias federales los procedimientos políticos que promuevan la igualdad racial.

La Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB, en inglés), por ejemplo, deberá “evaluar si las comunidades desatendidas y sus miembros encaran barreras sistémicas en el acceso a los beneficios y oportunidades disponibles”, incluido el empleo.

Asimismo, se espera que Biden restablezca una política que data de 2015 cuando el entonces presidente Barack Obama prohibió la transferencia de equipos militares, tales como lanzagranadas y vehículos acorazados, a las policías locales.

Esos programas de transferencia se tornaron controvertidos cuando después que un oficial de policía mató a un adolescente afroamericano en Ferguson (Misouri), la policía desplegó tanquetas y agentes armados con equipos de guerra para reprimir los disturbios.

En 2017 el presidente Trump anuló, por decreto, esa prohibición.