La única norma obligatoria en este tema para las y los prestadores de salud– es imprecisa y está desactualizada. FOTO: mexico.unfpa.org.

Ciudad de México. La Norma Oficial Mexicana NOM-007, para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida — única norma obligatoria en este tema para las y los prestadores de salud– es imprecisa y está desactualizada, de acuerdo con un análisis sobre el marco normativo de la atención obstétrica en México, publicado por el Centro Nacional de Género y Salud Reproductiva.

Las investigadoras Paola Sesia, antropóloga médica del CIESAS; Kimberli Keith-Brown, consultora especializada en asesoría y planeación estratégica; Lucille C. Atkin, consultora especializada en monitoreo y evaluación de programas comunitarios y de salud; y Martha Rees, profesora emérita de Antropología en el Agnes Scott College, en Estados Unidos, elaboraron el estudio “El marco normativo de la atención obstétrica durante el parto fisiológico en México: Un breve análisis crítico”, publicado en la edición más reciente de 2020 de la Revista Género, del CNEGYSR.

En él, las autoras analizaron tres documentos normativos para la atención obstétrica durante el parto fisiológico: la Norma Oficial Mexicana 007 (NOM-007), reconocida como el estándar más importante en relación con la prestación de servicios en la salud materna y perinatal; la Guía de Práctica Clínica de Partos Normales (GPC), un lineamiento clave para orientar las decisiones clínicas en todos los niveles de atención y para todas las instituciones médicas del Sector Salud; y la Guía de Implantación para Atención a las Mujeres en el Embarazo, Parto y Puerperio: Enfoque Humanizado, Intercultural y Seguro, que es un modelo de la Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud (DGPLADES) de la Secretaría de Salud federal.

De estos tres documentos, el único obligatorio para el personal de salud es la NOM-007; sin embargo, las investigadoras encontraron que ésta es la más imprecisa y desactualizada con respecto con la Medicina Basada en Evidencia (MBE), que es un enfoque de la práctica médica dirigido a optimizar la toma de decisiones, haciendo hincapié en el uso de pruebas científicas provenientes de investigación correctamente concebida y correctamente llevada a cabo.

Algunas de las principales diferencias encontradas fue que, por ejemplo, la OMS establece en la Recomendación: Cuidados durante el parto para una experiencia de parto positiva (2019) el pinzamiento tardío del cordón umbilical (no menos de un minuto después del nacimiento) para mejores resultados de salud y nutrición para la madre y el bebé, mientras que la NOM-007 establece que el pinzamiento y corte del cordón umbilical se debe realizar de 30 a 60 segundos después del nacimiento, aun siendo prematuros.

Otra diferencia es que mientras la OMS señala que se debe mantener a los recién nacidos sin complicaciones en contacto piel con piel (CPP) con sus madres durante la primera hora después del nacimiento para prevenir la hipotermia y promover la lactancia, la NOM-007 sólo refiere iniciar la lactancia materna exclusiva dentro de los primeros 30 minutos después del nacimiento, sin mencionar la importancia del inmediato contacto piel con piel.

La OMS también recomienda que las mujeres que se encuentran en la fase latente del periodo de dilatación y sus acompañantes deben disponer de salas de espera limpias y cómodas con espacio suficiente para que puedan caminar en ellas […] Para las mujeres sin y con anestesia peridural, se recomienda alentar la adopción de una posición para dar a luz que sea de su elección, inclusive las posiciones erguidas; por su parte, la NOM-007 sólo establece propiciar la deambulación alternada con reposo siempre y cuando el establecimiento para la atención médica cuente con el espacio suficiente y seguro […] en tanto que no exista contraindicación médica.

Esta falta de coherencia y claridad, dijeron las investigadoras, permite la discrecionalidad del personal médico, abriendo la puerta a una hipermedicalización del parto normal y a la pérdida de autonomía de la mujer en los partos fisiológicos.

Por ello, advirtieron, es necesario y urgente revisar la NOM-007 para actualizarla de acuerdo a la MBE y para reducir o eliminar la discrecionalidad médica en la atención de los partos fisiológicos.

En concreto recomendaron diferenciar la atención del parto fisiológico, que tendría que incorporar la gran mayoría de los partos, y el parto distócico (que requiere uso de instrumentos) y/o con complicaciones

“Lo anterior podría representar una contribución valiosa hacia la reducción de la epidemia de cesáreas innecesarias que se está viviendo en el país, con la carga de complicaciones en morbimortalidad materna que éstas pueden generar”.

“Asimismo, podría ayudar a fortalecer el respeto de los derechos de las mujeres durante la atención obstétrica en unidades de salud y por parte de quien provee el servicio médico y reducir las quejas que se reciben en los organismos de defensa de los Derechos Humanos por violaciones a esos derechos de las mujeres durante la atención obstétrica que ellas reciben en el sistema nacional de salud”, señalaron..

En México, dice el estudio, hay una tendencia marcada hacia la excesiva medicalización y el intervencionismo clínico del parto fisiológico, mismo que tendría que contemplar, por lo menos, 85 por ciento de todos los partos.

Esta tendencia es aún más marcada en la práctica obstétrica hospitalaria, donde se atienden la gran mayoría de los partos. Un ejemplo de ello es que las tasas de cesáreas en el país están arriba del 40 por ciento.