Jerome Powell aseguró en conferencia que no habrá cambio de rumbo en cuanto a la política monetaria de la Fed tras el despliegue de la pandemia hasta 2023. FOTO: NOTIPRESS.

El representante de la Reserva Federal en Estados Unidos, Jerome Powell, aseguro en conferencia el miércoles 16 de septiembre 2020 que se mantendrá la misma política monetaria que ha asumido la institución desde la aparición de la pandemia, por lo menos durante un periodo de dos años que culminaría en 2023.

De esta forma, la Fed se comprometió a proveer de dinero barato al sistema económico norteamericano, pues la mayoría de los líderes de la Reserva Federal han expresado su respaldo a mantener tasas de referencia cercanas a cero durante algunos años y de esta forma ayudar a la recuperación económica tras el impacto de la pandemia por coronavirus.

Powell defendió la respuesta de política monetaria ante de pandemia y afirmó que no aumentarán las tasas de interés hasta finales de 2023, así como negar el endurecimiento de la postura de la institución.

Ello no cambiaría salvo que los empleos en Estados Unidos muestren una acelerada recuperación o la inflación sea superior al 2% durante un tiempo prolongado o “hasta que la recuperación estuviera muy avanzada”, afirmó Powell. De esta forma, supone un relajamiento a las metas de inflación proyectadas anteriormente y por ende un cambio en el marco de conducción en política monetaria.

Fed espera, esta postura acomodaticia de mantener bajas las tasas de interés y respaldar el endeudamiento con compras de valores en curso sirva como una “herramienta de gran poder” para reiniciar la deprimida actividad económica.

Si bien la política monetaria ha sido favorable para la bolsa de valores, los mercados no reaccionaron positivamente ante las declaraciones de Powell.

El índice de referencia S&P 500 cayó un 0,5% hacia números negativos. Dichas pérdidas se centraron en la industria de la tecnología, con caídas superiores al 2%, mismas que también pesaron sobre el índice Nasdaq con una caída de 1.3%.

Por su parte, la moneda mexicana sufrió una leve depreciación debido a una fortaleza generalizada del dólar después de las declaraciones del representante de la Fed que aseguro seguir estimulando la economía estadounidense duramente golpeada.

El peso abrió con una cotización de 21.073 pesos por cada dólar representando una pérdida de 0.69% frente a su cotización al cierre del día anterior, que reportó mínimos históricos de 20.917 pesos por dólar.

Cabe aclarar, la adopción de políticas más flexibles como el nuevo objetivo de inflación propuesto por la Fed, resulta en un enfoque más moderado que el mostrado anteriormente por el Comité Federal de Mercado Abierto. Se espera que la institución mantenga la misma política monetaria hasta el 2023.