Es necesario realizar esfuerzos adicionales durante la pandemia, que está afectando medios de vida, agudizando la pobreza y vulnerabilidad de las mujeres. FOTO: unfpa.org.

Nueva York., agosto (SEMlac).- Es necesario realizar esfuerzos adicionales durante la pandemia de covid-19, que está afectando medios de vida, agudizando la pobreza y aumentando la vulnerabilidad de las mujeres ante los tratantes, cuyas artimañas se pueden volver más difíciles de detectar durante los períodos de confinamiento, afirmó Natalia Kanem, directora Ejecutiva del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).

A propósito del Día Mundial contra la Trata de Personas 2020, Kanem aseguró que la trata jamás debe ser tolerada y la lucha contra ese flagelo debe continuar incluso durante la pandemia.

No debemos detenernos hasta que logremos que esta violación a los derechos humanos llegue a su fin, remarcó.
Cada año, decenas de personas son víctimas de trata entre fronteras y al interior de las mismas.

Mientras que los hombres y los niños tienden a ser objeto de trata con fines de trabajo forzado, las mujeres y las niñas tienden a serlo para obligarlas a realizar trabajo sexual, dijo la directora del UNFPA.

Las víctimas preferidas por los traficantes de personas son las personas pobres y vulnerables, a las que obligan a vivir en condiciones abominables en las que se violan todos los derechos humanos.

Hacen uso de la violencia física y psicológica, las drogas y el abuso sexual como armas para controlar a sus víctimas. Y junto con la explotación y el abuso sexual, se genera un mayor riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, lo que provoca que una situación ya de por sí terrible se vuelva mortal.

Incluso, en la mejor de las circunstancias, las mujeres y las niñas en todo el mundo tienen menores probabilidades que los hombres y los niños de disfrutar sus derechos fundamentales a la salud, la autonomía, la integridad corporal y a vivir libres de violencia. La trata lleva todas las desigualdades al extremo.

Por ello, llamó a los gobiernos nacionales y locales, las fuerzas del orden, los sistemas de justicia penal y las organizaciones de derechos humanos a redoblar sus esfuerzos para identificar y denunciar la trata, llevar a sus perpetradores ante la justicia y apoyar a las y los sobrevivientes.

De igual forma, pidió a los gobiernos, las organizaciones comunitarias, las escuelas y otras instituciones, a que inviertan en las mujeres y las niñas y garanticen su igualdad de derechos y oportunidades, de modo que puedan desarrollar su potencial y vivir una vida digna, libres de daños.