A 180 días, desde que comenzó la pandemia, aumentó la sobrecarga de trabajo para las mujeres rurales y de las regiones indígenas en América Latina. FOTO: TWITTER @FAOMexico.

México, agosto (SEMlac).- A 180 días, desde que comenzó la pandemia del covid-19, aumentó la sobrecarga de trabajo para las mujeres rurales y de las regiones indígenas en América Latina.

Ellas, las #MujeresRurales, sostén de la alimentación durante la crisis sanitaria, han sumado a sus actividades productivas, los cuidados y atención a niños y niñas que no van a la escuela, una sobrecarga gigantesca de trabajo no remunerado.

Para reconocer a las mujeres del campo, el pasado 30 de julio se lanzó la campaña #MujeresRurales, Mujeres con Derechos en toda la región y se hizo un llamado a reconocerlas.

Esta iniciativa que apoya y promueve la Organización de las Naciones Unidas en América Latina y el Caribe, destaca que el hambre ha crecido a 47,7 millones de personas en 2019 -cifra que podría llegar a casi 67 millones para 2030, incluso sin considerar el impacto de la pandemia-, por lo que la quinta edición de #MujeresRurales, Mujeres con Derechos, busca difundir información y propuestas de soluciones con énfasis en su seguridad alimentaria y nutricional, en la reducción de la pobreza y en la eliminación de la violencia.

Lo considerado en la campaña 2020 es reconocer que desde antes de la covid-19 las mujeres rurales tenían una gigantesca sobrecarga de trabajo no remunerado, labores productivas, familiares y domésticas por las cuales no reciben pago alguno. Pero en los últimos meses, los desafíos de la pandemia sumaron el trabajo de estas mujeres que aportan en la producción de alimentos, algo invaluable a la sociedad latinoamericana.

Busca reconocer que ahora las mujeres deben dedicar parte de su tiempo a cuidar de niñas y niños que dejaron de ir a la escuela, a atender a personas enfermas y de la tercera edad.

Esta es una situación crítica, si además se suman los recientes reportes sobre posibles incrementos de la violencia de género, a raíz de las medidas de cuarentena y de aislamiento social que se han implementado por los países, recomendadas por las instituciones internacionales de salud para hacer frente a la pandemia, que se han implementado por los países.

Así, la campaña #MujeresRurales, Mujeres con Derechos en toda América Latina busca hacer conciencia para fortalecer la participación de las mujeres indígenas y campesinas de la región, el empeño en fomentar su situación y reconocer, especialmente su contribución.

Se trata de una campaña regional de comunicación que busca reconocer el liderazgo, las capacidades y las necesidades urgentes de las mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes ante la pandemia de covid-19.

Las organizaciones e instancias participantes destacan el papel central que juegan las mujeres rurales en la producción, abastecimiento y comercialización de alimentos durante la pandemia.

Las mujeres rurales no han dejado de trabajar para responder a la demanda de alimentos en las ciudades y comunidades rurales, y también a la necesidad de alimentar a sus propias familias.

Conocer y atender sus limitaciones
No obstante, muchas de ellas enfrentan serias limitaciones para acceder a recursos productivos, como la tierra, el agua, insumos agrícolas, financiamiento, seguros y capacitación, además de diversas barreras para colocar sus productos en los mercados.

Al respecto, los gobiernos de América Latina y el Caribe están impulsando acciones para atender estas limitaciones a pesar de las circunstancias que impone la pandemia, aunque en forma limitada.

Ver a las mujeres del campo es visualizar que muchas de ellas trabajan de manera informal, por lo que no cuentan con las redes de apoyo, como la protección social, y otros mecanismos que hoy se han vuelto una necesidad fundamental.

Una alianza de alto nivel
La campaña #Mujeres Rurales, Mujeres con Derechos busca visibilizarlas como guardianas e impulsoras del desarrollo, en línea con el principio de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de no dejar a nadie atrás.

Igualmente, sumar esfuerzos y continuar avanzando en la implementación de políticas públicas y privadas coordinadas e intersectoriales que reconozcan y actúen sobre los desafíos que enfrentan las mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes, colocándolas al centro de las estrategias de desarrollo sostenible.

Esta campaña es impulsada por diversas instancias como Naciones Unidas, centros de investigación, organizaciones de la sociedad civil y entidades privadas de toda América Latina.

En México el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) se une a la Campaña, no obstante los recortes económicos y la casi desaparición de las Casas de la Mujer Campesina CAMIS.

Este instituto dijo que continuarán sumando esfuerzos por fortalecer la participación de las mujeres indígenas en la vida pública y comunitaria.

Se comprometió a mejorar la situación de las mujeres, que facilite su acceso a mejores condiciones y calidad de vida, a su desarrollo pleno, sostenible y en condiciones de igualdad; a la erradicación de la triple discriminación que sufren por su condición de género, etnicidad y pobreza, y a una vida libre de violencia; aunque no dijo cómo.

Formas de adherirse a la campaña
Las instituciones que trabajan en el empoderamiento de mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes en América Latina y el Caribe pueden sumarse a la campaña mediante el siguiente registro. Así también, pueden seguir y difundir las historias y contenidos en Twitter, Facebook e Instagram.

Las instituciones que organizan la quinta edición de la campaña son:
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO
Alianza de Cónyuges de Jefes de Estado y Representantes – ALMA
Banco Mundial
Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural – RIMISP
Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL
Consejo Indígena de Centro América – CICA
Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas – ECMIA
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola – FIDA
Fundación Microfinanzas BBVA
Fundación Promoción y Desarrollo de la Mujer de Chile – PRODEMU
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura – IICA
Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias – IFPRI
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina
Ministerio de Ganadería, Pesca y Agricultura de Uruguay
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – ACNUDH
ONU Mujeres
Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial – ONUDI
Organización Internacional para las Migraciones – OIM
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD
Programa Mundial de Alimentos – PMA
Reunión Especializada de Agricultura Familiar del Mercosur – REAF Mercosur
Secretaria de Agricultura Familiar y Cooperativismo de Brasil
Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile
Sistema de la Integración Centroamericana – SIC