Chile unificó este viernes la metodología para el conteo de muertos y reconoció más de un millar de fallecidos que no estaban inscritos en el Registro Civil. FOTO: EFE/Alberto Valdés.

Santiago de Chile, 17 jul (EFE).- Chile unificó este viernes la metodología para el conteo de muertos y reconoció más de un millar de fallecidos que no estaban inscritos en el Registro Civil, con lo que el balance total desde el inicio de la pandemia por coronavirus ascendió a 8.347 decesos.

Hasta este viernes, existían dos balances paralelos de muertos: un conteo diario que ofrecía el Ministerio de Salud con base en los fallecidos inscritos en el Registro Civil y una cifra bastante superior entregada semanalmente por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), del propio ministerio.

El informe del DEIS, considerado el más exacto por los expertos y el único que usará a partir de ahora el ministerio, sigue los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) e incluye datos del Registro Civil, pero también información policial, hospitalaria y de laboratorios.

“No se ha hecho ningún cambio en la metodología, sino una migración a un sistema único”, explicó el jefe de Epidemiología del ministerio, Rafael Araos.

El país, uno de los más afectados del mundo por el coronavirus, sigue mostrando “mejoría” en la evolución de la pandemia, aunque en las últimas 24 horas se detectaron 2.840 nuevos casos, lo que supone un repunte con respecto a días anteriores y eleva a 326.539 los infectados totales desde marzo.

En las últimas 24 horas se registraron además 99 muertos, que se incluyen en los 8.347 decesos totales, y se realizaron 18.699 test, con lo que el total de exámenes asciende 1,37 millones y coloca a Chile como uno de los países que más PCR efectúa por millón de habitante.

“Los casos activos van disminuyendo de forma sostenida con un R (número reproductivo básico) efectivo nacional inferior a 1, lo que se traduce en un menor numero de contagios”, aseguró el ministro de Salud, Enrique Paris.

Paris, sin embargo, indicó que las cuarentenas que afectan a más de la mitad de los 19 millones de habitantes del país siguen vigentes y dijo que “la esperanza no es un optimismo ciego”.

La zona metropolitana de Santiago, donde los casos han bajado considerablemente y la red hospitalaria parece recuperarse tras semanas muy estresada, cumple este viernes nueve semanas en cuarentena, aunque algunos barrios del centro de la ciudad llevan encerrados desde marzo en uno de los confinamientos más largos del mundo.

En cuanto a los pacientes hospitalizados, se informó que actualmente hay 1.796 personas en cuidados intensivos, de las cuales 1.502 están conectadas a ventilación mecánica y 327 se encuentran críticas.

“En esta lucha debemos estar todos unidos y una ve mas agradezco a la población de Chile y, especialmente, a la región metropolitana que se ha portado excelentemente bien en las últimas semanas”, agregó el funcionario.

Mientras que las regiones mineras de O’Higgins (centro) y Antofagasta (norte) son actualmente el principal foco de la pandemia en el país, las sureñas Aysén y Los Ríos terminan este viernes su primera semana de “nueva normalidad”, en la que cines, teatros, restaurantes y cafés han podido funcionar al 25 % de su capacidad.