Ataque talibán a sede de la inteligencia afgana deja 14 muertos y 63 heridos
Al menos 14 personas, entre ellas tres atacantes, murieron y otras 63 resultaron heridas en un atentado talibán. FOTO: EFE/EPA/HEDAYATULLAH AMID/Archivo.

Kabul, 13 jul (EFE)-. Al menos 14 personas, entre ellas tres atacantes, murieron y otras 63 resultaron heridas en un atentado talibán este lunes contra una sede de la principal agencia de inteligencia afgana, que comenzó con la explosión de un coche bomba.

“La información más reciente muestra que once personas, incluyendo a una mujer, fallecieron en el ataque de hoy. Todos eran empleados de la Dirección Nacional de Seguridad (NDS) regional”, la principal agencia de inteligencia afgana, dijo a Efe Sediq Azizi, portavoz del gobernador de la provincia norteña de Samangan, donde se produjo el ataque.

Al balance de víctimas mortales se añaden los tres atacantes, indicó el portavoz, mientras que otras 63 personas han resultado heridas.

“Dos de los heridos se encuentran en estado grave y han sido enviados a la provincia vecina de Balkh para ser tratados. El resto de los 61 pacientes, entre los que se incluyen dos niños y una mujer, permanecen estables”, añadió Azizi.

El ataque en la ciudad de Aybak concluyó a primera hora de la tarde, después de que comenzara hacia las 11.00 horas (06.30 GMT) con la detonación de un coche bomba, a lo que siguió un tiroteo entre los insurgentes y las fuerzas de seguridad.

REIVINDICACIÓN DE LOS TALIBANES
El principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, reivindicó el ataque en nombre de los insurgentes.

Los talibanes perpetraron “un ataque suicida en contra de la agencia de inteligencia de la Administración de Kabul en la provincia de Samangan”, dijo el portavoz en un comunicado, en el que acusó a la NDS de “crímenes” recientes cometidos en el norte del país.

Mujahid aseguró antes de concluir el ataque que al menos “70 oficiales de inteligencia han resultado muertos o heridos” en la acción insurgente.

Este es el primer ataque de esta magnitud acometido por los talibanes en una capital provincial desde el breve alto el fuego de tres días acordado por el fin del Ramadán a finales de mayo seguido de un periodo de menor violencia.

Aunque antes de este atentado los talibanes habían efectuado algunas operaciones con explosivos, esta es la primera vez que llevan a cabo un ataque de esta complejidad en el que involucran un coche bomba y un enfrentamiento armado con insurgentes suicidas.

Este ataque tiene lugar en medio de los intentos del Gobierno afgano y los talibanes de dar inicio a las conversaciones de paz en Catar, un inédito acercamiento que la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) espera que tenga lugar este mes.

El inicio de las conversaciones intraafganas estaba previsto para el pasado marzo, justo después del acuerdo en Doha el 29 de febrero entre Estados Unidos y los talibanes, en el que se pactó la retirada completa de las tropas extranjeras de Afganistán en 14 meses.

Sin embargo, el comienzo de ese diálogo se fue retrasando por la falta de acuerdo entre Kabul y los insurgentes en el proceder para la liberación previa de 5.000 prisioneros talibanes y un millar de miembros de las fuerzas de seguridad afganas.