Yucatán pierde más de 20 mil hectáreas de montes y selvas al año

25 de Septiembre de 2019
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Mérida, 25 Sep (Notimex).- Cada año se pierden en Yucatán unas 20 mil hectáreas de montes y selvas, y se calcula que de seguir a ese paso, en menos de 100 años se devastarían todas esas zonas que aún resguardan una gran riqueza de flora y fauna.

La directora de la Junta Intermunicipal Biocultural del Puuc, Minneth Medina García, explicó en entrevista para Notimex, que desde hace muchos años grupos de activistas y de la sociedad han denunciado la pérdida de vastas zonas de selva en la región.

Empero, la realidad es que cada año se sigue perdiendo prácticamente la misma cantidad de zonas de selva en la entidad y, aunque existen programas y políticas que buscan recuperar esos ecosistemas, éstos han sido insuficientes ante la presión del crecimiento urbano y las actividades agropecuarias.



“Si esa pérdida de 20 mil hectáreas al año siguiera un curso lineal y sostenido, en menos de 100 años nos acabaríamos las pocas zonas de selva que nos quedan”, reiteró.




Según la especialista, ya se ha deforestado entre el 30 al 40 por ciento de las áreas originales de la entidad, hallándose el punto más severo en la ciudad de Mérida y las áreas costeras.

Consideró que uno de los principales problemas es que no existen verdaderas sanciones para quienes destruyen las selvas en el país, ya que para aplicar penas corporales, es necesario que haya flagrancia y en este caso, los daños se notan cuando ya están hechos.

“Notas que un espacio fue devastado o cambio radicalmente cuando obviamente dejó de ser una zona de selva o de manglar que también son otros ecosistemas que se ven afectados por las actividades humanas, los incendios forestales y el cambio climático”, precisó.

También se supone que, dependiendo de la gravedad del daño, se debe restaurar el área afectada, pero quién va a reparar el daño, si no se realiza una investigación para dar con los responsables y es por eso que lo común en el país, es que se busque que la selva se restaure por sí misma, de manera natural.



“Pasa con los incendios y las quemas, lo que se recomiendan los expertos de la Comisión Nacional Forestal es no tocar el sitio durante 20 ó 25 años para que el lugar se restablezca por sí solo y no hacer una intervención de manera directa”, añadió.




En el caso de las zonas de costa y manglares, no está clara la mecánica que debe aplicarse para recuperar esos espacios cuando son sometidos a un cambio en el uso de suelo de manera irregular y esas zonas son responsabilidad exclusiva de las autoridades federales.

Aseguró que la Junta Intermunicipal y otras asociaciones han hecho diversas denuncias ante las autoridades ambientales por cambios radicales de uso del suelo que han acabado con grandes extensiones de selva en la llamada zona de el Puuc, y las seguirán haciendo al margen de que haya o no sanciones.

“Por muchas lagunas legales que haya, Yucatán es uno de los estados más biodiversos de nuestro país, y en especial la Región Puuc, en donde actualmente están los municipios de Muna, Santa Elena, Oxkutzcab, Ticul, Tekax y Tzucacab y éstos han unido esfuerzos para defender las selvas”, subrayó.

La Junta Intermunicipal es un acuerdo de voluntad política entre las autoridades de esos municipios en pro de la conservación del medio ambiente, de un desarrollo rural sustentable, así como buscar el bienestar humano con respeto a la bioculturalidad maya que predominó en la región.