Virgen de Guadalupe
El Párroco de San Juan Bautista, Javier Bocanegra Morales, realizó un llamado para pedir por la resignación de las familias que perdieron algún ser querido.

San Juan del Río, 12 Dic 18.- El Párroco de San Juan Bautista, Javier Bocanegra Morales, al iniciar la ceremonia religiosa con miles de fieles en el atrio, realizó un llamado para pedir por la resignación de las familias que perdieron algún ser querido en el incidente de Fuentezuelas, Tequisquiapan, así como poner en manos de la Virgen el dolor de los lesionados.

“Que ante la tragedia que vivieron los hermanos de Fuentezuelas, que la Santísima Virgen María y el señor acompañen a los enfermos y a los que han quedado vivos y a toda esta comunidad les manifieste su amor y su cercanía y sobre todo les de fortaleza, oremos por esta comunidad”, dijo.

En medio de un sentimiento de tristeza por la catástrofe que vivieran los habitantes del vecino municipio de Tequisquiapan, más de 10 mil personas se reunieron en torno al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, de San Juan del Río, en el marco de la tradicional peregrinación de Los Farolitos.

Cabe señalar que esta tradición sanjuanense cumple en este 2018, 70 años de vida; ya que inicio en 1948 como parte de los preparativos para la coronación de la Virgen de Guadalupe como reina de la ciudad.

Durante la homilía realizaron el llamado para trabajar por que la patria camine por caminos de justicia y de paz, y que todos sean partícipes de un Querétaro o un San Juan del Río de la mano de la Virgen de Guadalupe.

“Con nuestra presencia corresponder a ese amor que la Virgen nos tiene y que nos sigue teniendo y que nos recibe en sus brazos como a un hijo y nos acompaña para ir al encuentro de su hijo”, comentó el párroco.

Entre los asistentes, se encontraba la familia encabezada por Margarita Martínez Guerrero, que desde hace 70 años, cuando se inició la tradición de la peregrinación ha participado de esta muestra de fe a la morenita del Tepeyac.

En esta ocasión la acompañan sus hijos, Beatriz Orozco, Jesús Orozco, Veronica y los sobrinos; al respecto Antonio Cruz, explica que es un sentimiento indescriptible poder convivir juntos este 11 de diciembre a los pies de la Virgen

“Es una emoción muy fuerte porque se siente toda la emoción de toda la gente y todas las personas que se reunen y no se puede explciar, por que muchos de nosotros ya lo tenemos arraigado”, dijo.

Por su parte Beatriz Orozco, llamó a las nuevas generaciones a que se acerquen a vivir esta tradición y que la disfruten en familia, donde se siente su protección y su cariño.

“Graias a la virgen no nos falta nada nunca, ya tenemos como 70 años viniendo y ella nos ha inculcado este amor por la Guadalupana y a todos nos jala los abuelos, padres a todos”, indicó.

Los festejos en torno a la Virgen de Guadalupe, continuaron con diversas participaciones musicales del Coro Parroquial, y la quema del castillo de fuegos pirotécnicos, y el mariachi quien en punto de las 10 de la noche le cantó las mañanitas a la morenita.