Harvey Weinstein
Harvey Weinstein caído en desgracia tomó un vuelo privado ayer jueves con destino a Nueva York para evitar tener que ser buscado y arrestado en relación con los cargos de abusos sexuales.

El productor de cine Harvey Weinstein se ha entregado este mismo viernes a las autoridades al acudir por su propio pie a una comisaría de Nueva York, solo unas horas después de que la fiscalía del estado confirmara que había dado órdenes a la policía para proceder a su detención en relación con varios de los muchos casos de abusos y agresiones sexuales que se le han atribuido a lo largo de los últimos siete meses.

Como informan varios medios estadounidenses, el otrora rey midas de Hollywood llegó a la ciudad de los rascacielos en la noche del jueves con el objetivo de ser él quien tomara la iniciativa y evitar así un proceso de busca y captura que hubiera dañado aún más su maltrecha reputación.

En cualquier caso, Harvey Weinstein cuenta ya con una recién estrenada ficha policial, ha tenido que entregar su pasaporte para garantizar su permanencia en el país y ahora luce un brazalete electrónico con el que controlar en todo momento sus movimientos. En las próximas horas será trasladado a un tribunal de Manhattan para declarar ante el juez sobre los tres cargos que se le imputan.

Pese a que desde el pasado mes de octubre, cuando emergieron las primeras informaciones sobre el carácter “depredador” del hombre más poderoso de la industria, han sido incontables las actrices y antiguas empleadas que han acusado a Weinstein de haberles sometido a un trato vejatorio y denigrante -materializado este en insultos y amenazas, acoso sexual, propuestas indecentes o, directamente, agresiones sexuales-, el proceso penal al que se enfrentará en los próximos días está limitado únicamente a tres presuntos delitos.

La fiscalía de Nueva York acusa a Harvey Weinstein de haber cometido dos violaciones, en primer y tercer grado, -la identidad de la supuesta víctima no ha trascendido aún- y de haber abusado sexualmente de la aspirante a actriz Lucia Evans, quien alega que el productor le obligó a mantener relaciones con él durante una supuesta prueba de casting en las oficinas de Miramax que habría tenido lugar en el año 2014.