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El médico epidemiólogo Juan José Atilano García, dijo que es necesario llevar a perros y gatos a vacunación, puesto que el riesgo es latente. Foto: Ilustrativa.

Guadalajara, 24 Abr. (Notimex).- El médico epidemiólogo de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 48 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Juan José Atilano García, dijo que es necesario llevar a las mascotas a vacunación, puesto que el riesgo es latente.

Aunque hace dos décadas no se presenta en Jalisco un caso de rabia en humanos transmitida por animales domésticos, “sabemos que la enfermedad se transmite por muchos animales de ‘sangre caliente’ que nos pueden morder, entre ellos algunos salvajes como zorrillos, mapaches y murciélagos.

“Nuestras mascotas pueden enfermar al ser mordidos por ellos, y, a su vez enfermarnos a nosotros, por eso la meta de cada semana de vacunación por parte de la Secretaría de Salud (Ssa) es muy alta: el 100 por ciento de los perros y los gatos tanto en áreas metropolitanas como al interior del estado”, dijo.

En un comunicado, indicó que los síntomas de la rabia en una mascota son: agresividad, muerden todo, incluso sus jaulas y pueden hasta aflojarse los dientes, dejan de beber agua y de comer, se alejan de la luz.

Si una persona es mordida por un animal del que no se tenga la certeza de que esté vacunado, lo recomendable es investigarlo con sus dueños. Si no los tiene, hay que identificarlo y buscar apoyo del Antirrábico o de algún veterinario para que lo observen y determinen si existe riesgo de infección.

Respecto a la rabia en seres humanos, destacó que el último caso en México se dio hace cinco años. La letalidad depende del lugar donde se haya dado la mordida.

“El virus empieza a viajar a través de los nervios hasta llegar al cerebro, igual que en los animales, por lo que si la lesión fue en la pierna, la enfermedad avanzará más lento que si fuera en la cabeza. En general, el periodo de incubación va de las dos semanas hasta un año”, añadió.

El epidemiólogo comentó que se debe acudir al médico de inmediato, ya que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, pues un tratamiento oportuno implica la aplicación de cinco vacunas en el brazo, mientras que un diagnóstico a destiempo muchas veces tienes mal pronóstico.

Anteriormente las personas temían recibir 30 inyecciones en el estómago, pero esa alternativa médica ya quedó en el pasado.

“Lo mejor para prevenir es vacunar a todos los perros y gatos, guardar su cartilla y colocarles las placas que les da el veterinario o la Ssa para demostrar que fueron inmunizados”, afirmó Atilano García.