Lenín Moreno aspira a Presidencia de Ecuador: discapacitados

El candidato por la oficialista Alianza País, Lenín Moreno, se vinculó al mundo de la política en su interés por ayudar a las personas con discapacidad.

Quito, 18 Feb (Notimex).- El candidato presidencial por la oficialista Alianza País, Lenín Moreno, es un administrador público con estudios de medicina y psicología que se vinculó al mundo de la política en su interés por ayudar a las personas con discapacidad en Ecuador.

El puntero en los sondeos electorales, que le dan entre 26.09 y 35 por ciento de la intención del voto para los comicios del próximo domingo, sufrió un cambio radical en su vida en enero de 1998, tras perder la movilidad de sus piernas al ser víctima de un disparo durante un asalto.

Tras una larga recuperación, Moreno se transformó en un motivador profesional ofreciendo conferencias y escribiendo libros sobre el tema.

El interés de ayudar a las personas con discapacidad lo llevó a convertirse en compañero de fórmula del actual presidente Rafael Correa por la Alianza País, un binomio que ganó los comicios de 2006.

Como vicepresidente (2007-2013) impulsó el programa Manuela Espejo, para atender a personas con discapacidad, con enfermedades catastróficas y a menores con VIH/sida, y que incluyó el pago de un subsidio mensual de 240 dólares para el cuidado de personas con limitaciones severas.

También impulsó la entrega de viviendas a este sector de la población y una ley que obliga a las empresas a contratar a personas con discapacidad.

La misión solidaria Manuela Espejo lo llevó a convertirse en enviado sobre Discapacidad y Accesibilidad del secretario general de las Naciones Unidas, cargo desde el cual impulsó que los países firmaran la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Casado y con tres hijas, Moreno, de 63 años, regresó a Quito para buscar la Presidencia de Ecuador, llevando como compañero de fórmula a Jorge Glass, quien lo sustituyó en la vicepresidencia en 2013.

Bajo los lemas “Vamos por más”, “Obras con amor” y “El futuro no se detiene”, Moreno basa su plataforma electoral en seis puntos.

Propone dialogar con las diferentes organizaciones políticas y sociales para coincidir en los grandes objetivos nacionales; generar 200 mil empleos para el resurgimiento de la economía, y otorgar créditos preferenciales para jóvenes emprendedores y empresarios que se desarrollen en sectores estratégicos.

También impulsa la construcción de la Refinería del Pacífico, con el objetivo de que Ecuador deje de ser importador de derivados y poder exportar al mundo todos los componentes del petróleo.

Moreno plantea garantizar el acceso a la educación superior mediante la creación de 40 universidades técnicas para que los bachilleres puedan estudiar en la universidad y facultad que deseen, manteniendo el actual Examen Nacional para la Educación Superior (ENES).

Ofrece luchar contra la delincuencia, el narcotráfico y la corrupción, además de que promete impulsar el programa ‘Mis mejores años’, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de vida de las personas de la tercera edad.

De llegar a la Presidencia ecuatoriana, impulsará la construcción de 325 mil nuevas viviendas en cuatro años. De ese total, 191 mil casas se entregarán a las familias más pobres, sin costo.

Aunque Moreno encabeza las intenciones de voto, existe un porcentaje de votantes indecisos superior al 45 por ciento, lo que pone en duda cualquier cálculo electoral preciso.

De acuerdo con analistas, la ventilación de casos de corrupción, como Petroecuador y Odebrecht, podría pasar la factura al partido oficialista.

El próximo domingo, casi 13 millones de ecuatorianos acudirán a las urnas para elegir entre ocho candidatos al sucesor de Correa, así como a 37 integrantes de la Asamblea Nacional (congreso unicameral) y los cinco diputados al Parlamento Andino.