Abusos y arbitrariedad laboral del Ombudsman en Querétaro

Miguel Nava Alvarado.

Prepotencia, arbitrariedad y amenazas alteran el ambiente laboral dentro de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro por la inusual actitud del Presidente de la misma, Miguel Nava Alvarado. “El defensor es el agresor principal”.

Con la confianza de haberse pasado “por el arco del triunfo”, ni más ni menos que a la pasada legislatura, luego de haberle exigido que entregara el cargo que se le impugno, Miguel Nava Alvarado, se ha convertido en el peor agresor de las garantías y derechos laborales del personal de la Defensoría de los Derechos Humano de Querétaro (DDHQ), que encabeza.

Debido a la prepotencia y falta de respeto a las personas, (hombres y mujeres) que laboran en la DDHQ, el Presidente del organismo ha quebrantado los derechos de la gente, lo que se ha convertido en un mal ejemplo a nivel nacional.

Con amenazas y ordenes de trabajo inaceptables, Nava Alvarado es ahora el peor enemigo de los trabajadores, trabajadores que incluso, laboran o han laborado (los despedidos) con verdadera vocación de servicio, actitud que poco ha mostrado él como “Ombudsman”.

La Unidad de Control Interno de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro encubre actos y denuncias en contra del Miguel Nava Alvarado, “urge que la nueva legislatura ponga orden y revise las cuentas financieras de dicha institución.

En este contexto, según denuncias existen arbitrariedad y amenazas, que alteran el ambiente laboral dentro de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro, por la inusual actitud de su Presidente Miguel Nava Alvarado. “El defensor es el agresor principal”.

Llama la atención que de acuerdo a información hecha llegar a este medio de comunicación, la Unidad de Control Interno de la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro, encubre actos y denuncias en contra del Miguel Nava Alvarado, y por ello mismo, “urge que la nueva legislatura ponga orden y revise las cuentas financieras de dicha institución.

Es evidente que el citado “defensor de los derechos humanos” se muestra ensoberbecido por “haberse impuesto” en el cargo, aún en contra de una determinación del Poder Legislativo, ya que Nava Alvarado despide arbitrariamente a docenas de trabajadores de honorarios, confianza y de base, sin que nadie le diga nada.

La autonomía de la DDHQ no significa que haya actos que trasgredan las garantías y derechos laborales de la gente. Y tampoco es aceptable que con amenazas, mentiras y difamaciones siga abusando del cargo de Presidente, cargo que reclama a una persona sensible, honesta y transparente. La transparencia, que por cierto no ha sido algo que sobresalga en la DDHQ.

Contradictorio, Nava Alvarado exige más presupuesto para contar con más personal, pero despide sin ton ni son, incluso culpando a la ESFE de haberle sugerido correr a la gente.. (VMSB)