Pugna César Oropeza pugna por respeto a derechos humanos de saharauis

México, 4 Nov (Notimex).- El artista mexicano César Oropeza encabeza a un grupo de creadores mexicanos que se encuentran en el Sahara participando en el Festival ARTifariti 2015, que promueve, desde el arte, el respeto a los Derechos Humanos del Pueblo Saharaui.

Oropeza participa con la “Instalación Performatica de la Ceremonia del Alto Fuego Nuevo”, que incita a respetar un alto al fuego justo, legal y equitativo, “como un reclamo permanente de avance, renovación, aportaciones y cumplimiento cabal de los Derechos Humanos”, a partir del nuevo ciclo al que convoca la ceremonia del encendido de su proyecto.

Su idea es iniciar en los campamentos asentados en el desierto del Sahara una Tradición Neo-Prehispánica para que el arte haga un llamado, desde el desierto, a la unión de los artistas y el pueblo mexicano con el pueblo Saharaui.

La instalación, expuso, significa un compromiso solidario permanente con el Pueblo Saharaui por la exigencia pacífica mundial del cabal cumplimiento de los Derechos Humanos.

“ALTO Fuego Nuevo” es un concepto que se encenderá cada año por un representante de la delegación mexicana que renovará la vigencia de un compromiso al que se prevé se sumen artistas mexicanos a esta causa y también a creadores y público de otras latitudes, llevando los registros de esta ceremonia a otras exposiciones programadas (Barcelona y Rumania en 2015 y Alemania en 2016).

De acuerdo con sus promotores, todo inició con la convocatoria del fuego nuevo y la publicación abierta en redes sociales de esta iniciativa, más un portal que recaudó miles de firmas de apoyo a los Derechos Humanos del pueblo Saharaui.

Alrededor de la columna de humo que se eleva como las plegarias y los deseos de prosperidad de un pueblo que clama por la justicia, estarán presentes este año diversos artistas mexicanos junto a otros protagonistas del arte mundial invitados a ARTifariti.

El “Incensario Humenante” nacido de la tradición precolombina y realizado por Oropeza en esmalte vítreo de alta temperatura se quedará como pieza de arte clave de la Ceremonia de Encendido del “ALTO Fuego Nuevo”, y estará un año en exhibición en el museo destinado por ARTifariti.

Convencidos y gustosos de rescatar la esperanza de la lucha del Pueblo Saharaui, César Oropeza se une convencido de la justicia de la lucha por la integridad humana que lleva predicando el pueblo saharaui. “Yahuti Sahara” será el tema central de los cantos de éste año, donde entre la nada, el todo escucha.

La obra de Oropeza, en general, es un diálogo con sus circunstancias y tribulaciones, un diálogo-camino a través del cual regresa a su casa natal con todo lo que vio, dibujando todo lo que pasó por su observación y su conciencia con los tonos de sus asombros, una gama de símbolos desafiantes y el claroscuro que demuestra la verdad de sus razones.

Su pasión por las artes plásticas lo han llevado por derroteros en los que transita con postulados estéticos abiertos a las necesidades que se le presentan, y así como lo pueden conducir a la experiencia del caballete, también le dictan la más absoluta irreverencia por el canon.

Bien puede estar planeando reavivar el arte mural en la ciudad de México, como ya lo hizo en el año 2014 con el título: Proyecto Mural Concreto, para el cual convocó a varios artistas plásticos que rescataron espacios públicos en los bajo puentes.

También se le puede encontrar afinando la puntería en una acción contestataria como el Art For Destrucción, un pronunciamiento artístico y un señalamiento, de lo que Oropeza considera la ineficacia e indiferencia de las instituciones culturales mexicanas por la falta de apoyo a la difusión de la obra de muchos emergentes artistas plásticos.

La persistente búsqueda artística de César Oropeza, le ha permitido incursionar en los últimos años en un nuevo campo de la actividad creativa: la apropiación de objetos cotidianos y de producción industrial en serie; piezas domésticas, carros, motos, etcétera.

Objetos que interviene para publicar un discurso artístico capaz de convertir cosas comunes en piezas únicas de arte con técnicas de esmalte de alta temperatura, aerografía y grabado; arranca la indiferente neutralidad de la inmediatez del valor de uso y lo transforma en arte público.