México, 9 Abr 15 (Notimex).- Para el año 2030 el número de pacientes con Parkinson podría duplicarse debido a la inversión de la pirámide poblacional, ante lo cual es indispensable incrementar la cultura para su pronta detección y atención oportuna.

Como preámbulo al Día Internacional del Parkinson, que se celebrará el lunes 11 de abril, Elisa Otero Cerdeira, integrante de la Asociación Mexicana de Trastornos del Movimiento, destacó que en México al menos 50 de cada 100 mil habitantes podrían desarrollar este problema neurológico.

En conferencia de prensa, detalló que este padecimiento se presenta sobre todo entre los 50 y los 65 años de edad, aunque también suele ocurrir en edades tempranas.

Explicó que este mal es ligeramente más predominante en hombres que en mujeres y 89 por ciento de los casos se da en personas mayores de 50 años, 10.3 por ciento entre los 21 Y 39 años y 0.7 por ciento en menores de 20, lo cual se debe a factores genéticos.

La especialista expuso que el origen de esta enfermedad es de índole multifactorial y aún no se tienen las causas precisas que lo detonan salvo por un elemento que es la sobreproducción de una proteína que mata a las neuronas.

Aclaró que no se trata de una enfermedad contagiosa ni un tipo de locura, así como tampoco es una sentencia de muerte y aunque no es curable existen medios para controlarla.

A nivel mundial 4.6 millones de personas mayores de 50 años padecen este trastorno de las cuales en México existen medio millón de pacientes, siendo ésta la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente.

Debido a que el diagnóstico de este padecimiento puede retrasarse entre seis meses y cuatro años, la experta urgió a buscar su pronta detección y atención, pues en la mayoría de los casos no es sino hasta que se ha presentado una mortandad de hasta 70 por ciento de las neuronas que comienzan a presentarse síntomas.

El Parkinson, continuó, presenta dos tipos de síntomas: los motores y los no motores y por lo general empiezan a presentarse los estos últimos.

Otero Cerdeira precisó que los síntomas suelen ser alteraciones del sueño, problemas de olfato o estreñimiento, fatiga, dificultad de presión al sujetar cosas, desmayos, alteraciones del ánimo, falta de memoria, alucinaciones, incontinencia urinaria, conflictos sexuales, dolor y sudoración, entre otros.

Cuando se presentan estos síntomas es indispensable acudir al médico para que haga un seguimiento oportuno, ya que debido a que el diagnostico de este mal puede retrasarse sólo es visible cuando ya hay problemas motores, signo de que murió 70 por ciento de las neuronas.

Explicó que para el tratamiento de esta enfermedad se cuenta con las técnicas y los fármacos más evolucionados, que ayudan a que el paciente lleve una vida lo más normal posible retrasando los efectos.

La experta expuso que parte del tratamiento consiste en la rehabilitación fisicomotriz, ya que esto estimula a las neuronas encargadas del movimiento y retrasan su envejecimiento prematuro.

Agregó que es indispensable el diagnóstico y seguimiento de un neurólogo para atender este mal, ya que no todo temblor o problema motriz es Parkinson, así como no todo Parkinson se manifiesta con temblor.