Más que especialista, un CEO debe ser un líder: Vicente Rodero

México, 19 Ene. (Notimex).- El director general del Grupo Financiero BBVA Bancomer, Vicente Rodero, afirmó que “un CEO no tiene que ser un especialista, pero sí un hombre con conocimientos suficientes, experiencia y liderazgo”, cualidades que le han valido para liderar el banco más grande en México.

Luego de ocupar desde 2006 la Dirección de BBVA América del Sur -lo que le permitió obtener una amplia experiencia- en julio de 2012 fue elegido para ocupar la vicepresidencia del Consejo de Administración y Dirección General del Grupo Financiero BBVA Bancomer.

Y a poco más de un año de haber asumido su cargo en la subsidiaria mexicana, BBVA Bancomer se mantiene como el banco más grande del país y la institución más rentable para su casa matriz, BBVA, dentro y fuera de España.

Al hablar sobre las características e importancia de un CEO, Rodero Rodero señaló en entrevista con Notimex que un CEO tiene que ser un buen director de equipos, “un hombre que sepa dirigir personas, con conocimiento suficiente de la empresa sin necesidad de ser un experto”.

Además de tener una visión táctica y estratégica de lo que quiere hacer en la empresa en el corto, mediano y largo plazos.

La toma de decisiones es fundamental para el éxito o fracaso de una empresa, por ello se requiere que un CEO sea un hombre con dicha capacidad bajo estrictas condiciones, como sentido común, determinación, conocimiento, escuchando opiniones.

“Entonces, no tiene que ser un especialista, pero sí tiene que ser un hombre con conocimientos suficientes, con experiencia y liderazgo, que es el que le permite a un CEO el saber escuchar, acepar críticas y tomar decisiones”, subrayó.

Asimismo, destacó que aunque llega un momento en el que un CEO debe dejar el cargo, y si bien la decisión es del dueño de la compañía o su Consejo de Administración, el cambio debe venir cuando la aportación de valor diferencial ya no sea relevante.

En su opinión, todas las personas, hasta las más brillantes, tienen un periodo de aportación en la empresa y eso puede estar presente de cuatro o cinco años, pero a partir de ese tiempo quizás se necesita que venga alguien con visiones nuevas, con formas distintas de hacer las cosas.

“Cuando la empresa y sus resultados empiezan a volverse rutinarios y no dinámicos, es cuando hay que pensar en si se necesita un CEO que venga con nuevas ideas y formas de hacer que den un impulso a la empresa. No es una cuestión de tiempos, es una cuestión de cuándo la rutina de la aportación del CEO se empieza a ver de forma evidente”.

Indicó que si bien es cierto que en México aún predominan las empresas familiares, también hay cada vez multinacionales, por lo que muchas compañías que se mueven por criterios absolutamente corporativos.

Además de que cada vez más empresas familiares están convencidas de que eso no tiene futuro, por lo que buscan institucionalizarse, esto es, “convertirse realmente de una empresa familiar a una empresa institucional que tenga futuro de largo plazo”.

Así, refirió, en México están dándose los pasos, aunque quedan muchas empresas aún familiares de buen tamaño que tienen que asumir ese reto.

Vicente Rodero reconoció que una de sus experiencias como CEO, más allá de que sea negativa o positiva, es más bien “sorpresiva” y fue cuando le encargaron los negocios de BBVA en Latinoamérica, menos México.

“La complejidad de Sudamérica para nosotros es muy grande, porque se tenía presencia en 11 países, ocho bancos, seis compañías de seguro y las Afore, lo que suponía ser presidente y vicepresidente de muchos consejos, viajar mucho y establecer muchas relaciones con los socios”, indicó.

Y eso, reconoció, “fue un shock que me transformó porque me hizo salir, no de España por primera vez, pero sí de la operativa directa del banco a una operativa más empresarial”.

“Esta no es una cualidad de un CEO, sino una cualidad mía, que es de que yo me olvido casi de todo lo malo y solo de lo bueno me acuerdo más, pero también me suelo olvidar. Me gusta vivir el presente y mirar para adelante, esto es, que las experiencias malas las quito de mi memoria muy rápido”, concluyó el directivo.