Bogotá, 12 Ago (Notimex).- El gobierno de Colombia condenó hoy los hechos en los cuales siete personas murieron, luego que un vehículo, atacado por manifestantes que apoyaban el paro minero en el norte del país perdió el control y las atropelló.

El Ministro del Interior, Fernando Carrillo, dijo que lo sucedido este domingo en la localidad de Cáceres, “es producto de la infiltración de actores armados en las protestas sociales, para generar acciones de violencia”.

Según reportes oficiales, los manifestantes quisieron obligar al conductor a detenerse, y ante su negativa rompieron el parabrisas del vehículo.

Ante la reacción de la turba, el automovilista se asustó y emprendió la huida, atropellando en el camino a varias personas que allí se encontraban, siete de las cuales murieron.

Las carreteras de la zona son sometidas a un bloqueo desde hace tres semanas por mineros que exigen una solución a sus demandas, entre ellas mejores condiciones de trabajo, lo que ha derivado en choques con la Fuerza Pública.

Carrillo reiteró que el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos “respeta la protesta social, pero no permitirá que se sigan produciendo vías de hecho y vulnerando los derechos de la mayoría de la población”.

El funcionario Insistió en que “la violencia y los desmanes no son el camino para obtener resultados o soluciones a los problemas que viven los colombianos, sino el diálogo y la concertación”.