Redes de pesca amenazan a ballenas jorobadas que migran a Perú

ballenas jorobadas
Muchas especies marinas están en riesgo debido a las actividades humanas y las ballenas jorobadas que migran a Perú no son la excepción. Foto: Ilustrativa.

Lima, 7 Ago (Notimex).- Muchas especies marinas están en riesgo debido a las actividades humanas y las ballenas jorobadas que migran a Perú no son la excepción, ya que la principal amenaza que enfrentan es la captura incidental producida por el enmallamiento con artes de pesca.

Este tipo de captura, que puede producirse en áreas de migración y reproducción de la fauna marina, afecta también a tortugas, delfines y aves marinas, informó el conservacionista Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

La organización precisó que anualmente entre los meses de julio y octubre, las ballenas jorobadas migran desde la Antártida en busca de las cálidas aguas del norte de Perú para reproducirse.

“Estos gigantes miden alrededor de 16 metros de largo y pesan hasta 30 toneladas. Cuando una ballena se enreda, suele arrastrar el arte de pesca, nadando por kilómetros y pudiendo morir tiempo después, en una zona totalmente lejana a donde sufrió el enmallamiento”, señaló.

Indicó que tan solo en la última semana se reportaron dos casos de ballenas enmalladas en la región de Tumbes y Piura.

“Las ballenas jorobadas, a pesar de su gran tamaño, sufren graves consecuencias debido al enmalle, desde lesiones hasta su muerte. Un reciente estudio señaló que el peso de las redes frena su movimiento y genera un gasto adicional de energía, lo que condiciona su supervivencia, aun cuando son liberadas”, afirma Aimée Leslie, directora del Programa Marino de WWF Perú.

Añadió que si los cetáceos arrastran el arte de pesca, esto puede llevarlas a una muerte larga y dolorosa, en el mejor de los casos, porque su sufrimiento puede prolongarse entre un periodo de seis meses a un año antes de que fallezcan.

Ante este panorama, la mejor solución es su pronta liberación, lo que requiere personal capacitado y herramientas adecuadas para llevar a cabo esta tarea de modo que no ponga en peligro la vida de la ballena.

“Una de las principales recomendaciones de la Comisión Ballenera Internacional, por ejemplo, es que el equipo que libere al cetáceo no debe ingresar al agua, dado que al hacerlo puede estresar al animal y generar movimientos bruscos que lleven a un golpe inesperado”, indicó.

Indicó que junto a pescadores artesanales en Tumbes (en las localidades de Zorritos y La Cruz), WWF Perú trabaja en la implementación de “pingers”, dispositivos que emiten un sonido “ping” que alerta a ballenas y delfines para que eviten las redes de pesca.

Asimismo, promueve la iniciativa de reciclaje de redes de pesca, tanto en la pesca artesanal como en la industrial, con la finalidad de prevenir que se arrojen al mar y pongan en riesgo a la megafauna marina.

Puntualizó que un reciente estudio científico sugiere que las ballenas jorobadas representan el 37 por ciento de los casos de enmallamiento en redes de pesca abandonadas en el mar.