En personas de la tercera edad, familiar principal victimario

Tercera Edad.

Puebla, 25 Ago (Notimex).- Por increíble que parezca, las personas de la tercera edad también llegan a ser víctimas de violencia, siendo la psicológica y patrimonial las más recurrentes, y las más dolorosas para ellos porque este problema social viene por parte de sus hijos u otro tipo de familiares

Tanto hombres como mujeres de la tercera edad son más vulnerables porque son como unos niños, y por lo mismo son afectados emocionalmente pues nunca se imagen que a las personas que les dieron amor y cuidados sean ahora quienes los estén corriendo de sus casas, se quedan con su dinero o sus pensiones, y los abandonen como si se trata de muebles.

Esta violencia se da más en zonas urbanas que en las zonas rurales porque en éstas últimas los hijos respetan mucho la palabra del padre o la madre, pues aun cuando éstos no dejaron testamento o algo por escrito, los hijos hacen valer la palabra empeñada de sus progenitores.

Eduardo Flores Juárez, director jurídico en la delegación de Puebla del Instituto Nacional de las Personas Adultos Mayores (INAPAM), apuntó que como parte del servicio que ofrece en las oficinas del organismo en una semana de 5 días laborales acuden en promedio 20 adultos mayores para solicitar la asesoría legal por ser víctimas de violencia.

El abogado comentó en entrevista con Notimex que para darle agilidad a la resolución de la asesoría se acude personalmente al domicilio de la persona afectada para entrevistarse con los familiares “porque si se les cita por escrito pueden pasar cuatro llamados y los familiares no acuden”.

“La mayoría de las personas de la tercera edad que viene a pedir la asesoría legal vienen con el mismo patrón de conducta. El papá o la mamá le da todo sus bienes a sus hijos para protegerlos cuando en realidad les están haciendo un mal, pues al paso de poco tiempo los hijos se desentienden de los padres y comienzan a vivir el maltrato en sus diferentes formas. El dinero y las propiedades llega a cambiar a la gente”, dijo.

Recordó varios casos de violencia, pero relató el de una señora de 82 años de edad que llegó un día a las oficinas del INAPAM con varios golpes en el cuerpo, acusando que su hijo la golpeaba físicamente y su nuera la lastimaba dejándola sin comer.

“Acudí al domicilio de la víctima para testificar lo que señalaba y pude comprobar como el refrigerador estaba rodeado por una cadena y cerrado con candado para que la víctima no comiera; incluso, la señora vivía en un rincón de la casa, de su propia casa. Era un espacio lleno de suciedad pero ese fue el que le asignó su hijo un año después que su madre cometió el error de recibirlo en su casa para ayudarlo porque económicamente él no estaba bien”, describió.

Flores Juárez comentó que a todas las personas les recomiendan que se asesoren bien legalmente porque muchas piensan que al heredarles la casa a sus hijos se están protegiendo, cuando en realidad es lo contrario.

“Sí deben hacer un testamento, si su deseo es repartir sus bienes, deben de especificar con una cláusula que los bienes los hijos los podrán disfrutar hasta que la persona muera. El testamento o las donaciones pueden hacerse pero reservándose el usufructo, es decir, que los herederos no podrán disfrutar de los bienes mientras los dueños sigan con vida. Además, el testamento se puede cambiar cuantas veces se desee”, informó.

Incluso, si se trata de una donación de bienes, éste se puede revocar a través de un “juicio de revocación por ingratitud” en el que con pruebas el abogado debe demostrar ante el juez que el hijo o la persona es ingrata con la persona de quien recibió el regalo o la donación.

Por ello, también es importante que las personas de la tercera edad que son víctimas de algún tipo de violencia presenten denuncian ante el ministerio público o levanten una constancia de hechos, para que en caso de una defensa ésta tenga elementos y se proteja al adulto mayor a través de la Ley del INAPAM, en la cual se enmarcan los delitos a los que estarían incurriendo los hijos, los familiares u otros victimarios.

En México, todos los días 800 adultos mayores cumplen 60 años de edad, y por ello se debe crecer la cultura de preservar a las personas adultas porque son las personas sabias y que nos han cuidado.

Por su parte, Salvador Amadeo Fuentes Alexandro, geriatra adscrito al Hospital de Traumatología y Ortopedia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, comentó que en su experiencia ha registrado maltrato físico, psicológico, sexual y abuso económico contra las personas de la tercera edad.

“El abuso económico se nota cuando los hijos viven del papá, en la casa de sus papás, o viven de la pensión de los papás. Los hijos se compran todo para cubrir sus necesidades antes de pensar en las necesidades de la persona de la tercera edad como fármacos, ropa o comida”, mencionó.

Los geriatras –dijo en entrevista- identificamos como signos no sólo los golpes o lesiones en la piel, sino también si vemos al paciente desnutrido, o cuando están carentes de aseo e higiene personal.

En México, por condiciones de pobreza, no se puede generalizar este tipo de maltrato como en Estados Unidos, debido a las condiciones económicas de las personas, pero sí cuando se llega a comparar al adulto mayor sucio y con ropa vieja cuando el familiar viste bastante bien y limpio.

En el caso de maltrato psicológico se menciona que son pacientes reprimidos o aislados involuntariamente en su casa. Para ello se les realiza un interrogatorio sobre un cuestionamiento estandarizado”, señaló.

“Una vez que se identifica que se trata de una víctima de maltrato, personal del IMSS Puebla se apoya con instituciones altruistas como Cáritas, Inapam, DIF municipal y/o estatal y otras asociaciones para que acojan a las personas de la tercera edad en tanto se resuelve su situación jurídica.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) se sabe que en Puebla se tiene una población total de 5 millones 779 mil 829 personas, de las cuales 514 mil 436 son adultos mayores (231 mil 856 hombres y 282 mil 580 mujeres). Del total de los adultos mayores hay 329 hombres con más de 100 años de vida y 728 mujeres con más de 100 años.

En tanto, Puebla se encuentra entre los cinco estados con más adultos mayores, pues del total de la población en la entidad, es 9.0 por ciento de población de adultos mayores.

Los resultados de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2009 del Inegi publicada en el 2010 también revelan que en cuanto a Educación, la población de 60 años y más enfrenta rezagos educativos vinculados al momento histórico en el que transcurrieron sus primeros años de vida.

El rezago es mayor en la población femenina 66.9 por ciento de ellas no tiene instrucción o no había terminado la primaria. Para los varones este porcentaje disminuye en más de nueve puntos al presentar 57. 3 por ciento

Por otra parte, la proporción de hombres que tienen un nivel de instrucción superior es de 7.0 por ciento, el doble de aquellas mujeres con este mismo nivel 3.4 por ciento. De hecho, el promedio de escolaridad en 2009, es de un año más varones (4.7) que en mujeres (3.7).

En tanto Malco Ramírez Martínez, delegado federal en Puebla del Instituto Nacional de las Personas Adultos Mayores (INAPAM) en Puebla reiteró que los servicios legales que ofrece este instituto son para todo aquel que demande la asesoría legal, tenga o no tarjeta del organismo.

También informó que otros servicios y acciones que ofrece diariamente a las personas de la tercera edad son expedición de la tarjeta Inapam para descuentos en servicios de alimentación como restaurantes y cafeterías, en farmacias, zapaterías, laboratorios, tiendas de ropa, ópticas, transporte público y farmacias, entre otros establecimientos.

De igual manera se imparten pláticas sobre los derechos de las personas adultas mayores, talleres ocupacionales (craquelado, bolsas tejidas, reparación de electrodomésticos, carpintería, baile de salón, alfabetización, computación), así como pláticas de promoción y prevención de la salud.

Así como en servicios médicos ofrecen podología, psicología, oftalmología, odontología, resonancia magnética cuántica, audiología y masajes terapéuticos, fomento al empleo, asesoría jurídica y elaboración y certificación de testamentos.