El afortunado

*Paloma de dónde vienes…
El dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en San Juan del Río Juan Pedro Olvera Olvera, es sin duda un hombre “afortunado”. A pesar de llevar a cuestas una dirigencia gris que escasamente ha tenido eco en su círculo más cercano, ha resultado favorecido por las circunstancias que vive el tricolor en esta ciudad y si me apuran un poco por la “rebatinga” que están teniendo los de la casa de frente.

Pero Juan Pedro debe de saber que “la suerte” así como llega se puede ir en cualquier momento y hoy más que nunca el dirigente priista debería de estar preocupado por todos los comentarios negativos que pesan sobre su trabajo. Ya no es la clásica grilla, que es bastante común por estos lares. Es un cúmulo de recriminaciones explicitas que lo ponen directamente a él en el centro del debate. Los grupos que integran al priismo local, saben a la perfección que su dirigencia municipal, no es más que un término semántico; porque en realidad no existe ningún principio de autoridad.

En términos informativos, desde su trinchera en la Confederación Nacional Campesina (CNC) y su paso como regidor por el Cabildo local Juan Pedro Olvera, estuvo siempre dispuesto a las entrevistas con diferentes medios de comunicación. Sus opiniones siempre bien pensadas y acordes al momento, pero nunca más allá de eso. Sin embargo hoy Juan Pedro Olvera sabe perfectamente que ser dirigente municipal de un partido político hay que jugarse el pellejo. Las tibiezas se pagan quizás más caras que los propios desaciertos.

Hay un sin número de temas municipales que perfectamente Juan Pedro, puede y debe abanderar y que simplemente le pasan desapercibidos. El principal reclamo que se escucha en esta ciudad en contra del dirigente del PRI es su poca capacidad de interlocución. Y no es que no atienda los asuntos que se presentan en su oficina, es más bien la falta de olfato político para aparecer en los lugares en los que hay que estar, y decir las cosas que se tiene que decir. Acordar lo que se tenga que acordar.

Pero decíamos en un inicio que Juan Pedro es un hombre afortunado. Y es altamente probable, que mucha de esa fortuna se generó desde el momento en que fue respaldado por el fallido dirigente estatal Alonso Landeros Tejeida, para asumir la dirigencia municipal. Por eso llamó la atención que al momento de la “electrocutada” que le dieron a Alonso Landeros, Juan Pedro se mantuviera firme al frente del PRI.

Pero lo que ha quedado claro en los últimos días es la poca comunicación que existe entre el dirigente y el primer priista en el municipio. Todos en San Juan, sabíamos que el Presidente Municipal Fabián Pineda no apoyó a Juan Pedro en su camino a la dirigencia priista, ni tampoco estuvo de acuerdo en algunos nombramientos de actual comité. Y es allí en donde radica la peor omisión del afortunado Juan Pedro Olvera. Aunque él no lo haya querido, así le salió el chamaco.

*Yo vengo de San Juan del Río…
Mientras tanto los grupos priistas, velan armas y recuentan una y otra vez sus posibilidades de participación. En especial es de rescatar la presencia activa de la ex alcaldesa Jacaranda López Salas, quien se perfila a ser el fiel de la balanza en todas las negociaciones que tengan que ver con candidaturas. El ex alcalde Gustavo Nieto Chávez, con colmillo ya crecido, simplemente agazapado y esperando la mejor oportunidad. El qué podemos decir del actual sanjuanense edil Fabián Pineda, quien simplemente se entretiene con sus regidores y sus dirigentes sindicales.

*Cobíjame con tus alas…
Y justamente hablando del tema sindical, esta semana Mónica Rodríguez Olguín lideresa del resucitado Sindicato Independiente volvió a la carga. Aprovechando las redes sociales, les dio “hasta con la cubeta”, no sólo al dirigente del Sindicato Único, Gregorio López; sino al propio alcalde a quien le reprocho su falta de carácter, por acceder a todas y cada una de las peticiones del vitalicio líder sindical.

*Que ya me muero de frío…
El dato más revelador de esta interminable pugna entre dos organizaciones sindicales en San Juan del Río, son las más de 30 demandas laborales, que llevan los abogados del despacho jurídico, que recién renovó contrato la presidencia municipal y que le cuestan a la actual administración cerca del millón de pesos al año. Sólo por sus servicios profesionales. Échenle otro quinto al piano y que siga el vacilón. Nos leemos en el próximo Palomazo Mensajero.